EIVISSA | PEP RIBAS
El pan y los productos de pastelería subirán el próximo lunes 17 de septiembre entre el 12 y el 15 por ciento. Así se acordó ayer en una reunión que celebró en el seno de la federación empresarial Pimeef la Associació de Forners i Pastissers de les Pitiüses, que recomendará esta subida a todos sus afiliados.
El presidente del colectivo, Gonzalo González, señaló después de la reunión que para calcular la subida que se recomienda, se estuvieron estudiando los costes que suponen para el sector los sucesivos incrementos de precio que han afectado en los últimos meses a la práctica totalidad de las materias primas que se usan en panadería y pastelería: harinas, lácteos y huevos. En algunos casos, como en harinas especiales, estas subidas rondan el 30 por ciento.
Precios libres
González admitió que todos los panaderos y pasteleros son libres de mantener sus precios de venta en el mercado, aunque advirtió de que quien lo haga sufrirá pérdidas económicas, dado que la subida de las materias primas es general y afecta tanto a los productos autóctonos como a los importados. Añadió que se esperan nuevos incrementos de forma inmediata, por lo que no se descarta que a finales de año o a principios de 2008, se tenga que acortar una nueva subida del pan. La asociación celebrará una nueva reunión en octubre o noviembre próximos, con el fin de sopesar esa posibilidad.
La subida que ahora recomienda la asociación supone que una barra de cuarto, cuyo precio actual oscila entre los 80 y los 90 céntimos, según el establecimiento, pasará a costar unos 5 céntimos más, y un kilogramo de flaó, que se vende a unos 14 euros, tendrá un nuevo precio de unos 16 euros. González observó que subidas como se recomiendan en Eivissa y Formentera se han acordado en toda España.
El presidente de la Associació de Forners i Pastissers se mostró convencido de que el incremento general de precios que ha empezado a producirse en los artículos de primera necesidad alimentaria tiene su origen en la producción de biodiésel, que afecta a los mercados nacionales y a los internacionales. Afirmó que los grandes productores de cereales prefieren cultivar trigo y maíz para este fin, con el objeto de acogerse a las subvenciones oficiales, por lo que ha descendido la producción de harinas para el consumo humano.
En consecuencia, empezó a aumentar el precio de los piensos y a partir de aquí, los costes de producción de carne, leche y huevos, es decir, productos básicos de la alimentación humana. El fenómeno se ha globalizado y no afecta únicamente a los mercados de los lugares donde se produce biocombustible, sino a todos: «Aquí, en Eivissa, el poco trigo que hay para fabricar pan payés está muy solicitado y va muy caro», explicó el portavoz empresarial.