EFE
Según informaron fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente, un técnico desplazado desde la capital balear realizó esta mañana una inspección para analizar el estado de la playa.
El especialista revisó las algas, su olor y el agua que circulaba entre los escollos de algas que el último temporal depositó en esta playa y verificó que no queda rastro de las pequeñas galletas de fuel que el mar llevó hasta Es Cavallet la pasada semana.
Desde la Conselleria también se informó de la redacción de un Plan de recogida de las toneladas de algas que arrojó el temporal y que quedaron depositadas en la orilla de la playa, lo que provocó graves perjuicios económicos a los restaurantes y concesionarios de Es Cavallet.
Al tratarse de una playa ubicada en el interior de un parque natural, la recogida de algas no se puede hacer con maquinaria pesada, pues los accesos son muy estrechos y sólo podrían acceder pisando las dunas.
Por eso, la dirección del parque natural de Ses Salines, a través de la Consellería de Medio Ambiente, solo accederá a que la recogida de algas se haga de forma manual.
"Toda la zona esta rodeada de un sistema dunar muy importante que además, ahora, se intentará recuperar con las actuaciones previstas dentro de un plan de recuperación que impulsa el Ministerio de Medio Ambiente".
"Las algas -continuó la fuente- no se han retirado antes porque, en caso de que se produjera la llegada de restos de fuel, estos hubieran sido absorbidos por las algas que sirven de barrera natural y así evitar que lleguen a la arena de la playa", confirmó la técnica de la consellería de Medio Ambiente Gero Ros.
Mientras, los concesionarios de la playa de es Cavallet se quejan de la lentitud de la Administración en la recogida de las algas.
Joan Cardona, portavoz de Ibifor, concesionaria de los negocios en la playa de Es Cavallet, dijo a Efe que estos negocios han hecho todo lo que esta en sus manos para evitar que esta situación limite se produzca.
Cardona afirmó que en Es Cavallet podría haber mas de 2.000 toneladas de posidonia muerta que, con las altas temperaturas registradas los últimos días, han iniciado un proceso de descomposición y generan un olor muy fuerte que los turistas no aguantan.
La semana que viene podrían comenzar las tareas de limpieza de Posidonea en la Playa de Es Cavallet.