PALMA | EFE
El senador autonómico de Balears Pere Sampol defendió ayer que los comerciantes que atienden al público en las islas deben «como mínimo entender» a las personas que se expresan en catalán. Se trata de «un derecho mínimo» de los consumidores de les illes Balears, afirmó Sampol, quien consideró «muy penoso» que a un cliente se le entienda cuando pide un café en inglés, pero no cuando lo hace en catalán, una tendencia que se «tiene que invertir».
Sampol se mostró partidario de que se aplique la Ley de Comercio balear, que pretende impulsar la rotulación en catalán y la atención correcta en esta lengua a los clientes de los establecimientos del archipiélago. En este sentido recordó que esta ley fijaba una moratoria de dos años para que los comerciantes pudieran adaptarse a la misma.
«Cuando a la gente le pides algo con buenas maneras, la gente colabora; ahora bien, siempre hay quien quiere emplear las entidades de manera partidista, lo que no se debería de consentir», lamentó Sampol. Sobre esta misma cuestión, el presidente de la Obra Cultural Balear (OCB), Jaume Mateu, afirmó que a un comerciante lo que «más le importa» es vender y, como mínimo, la persona que atiende al público debe entender el catalán. «Por ello, no creo -dijo- que los comerciantes en general se opongan a la Ley del Comercio ni a atender en catalán porque, precisamente, la mayoría de comerciantes de Balears son de las islas. Me niego a creer que haya comerciantes que les sepa mal atender a los clientes en su propia lengua».
El senador balear se reunió ayer con Mateu en la sede de la Obra Cultural Balear (OCB) para estudiar las iniciativas que defenderá en el Senado para «proteger e impulsar» el uso del catalán. En concreto, se comprometió, a través de su labor en la Cámara Alta, a impulsar y «hacer realidad» que el catalán sea una lengua oficial en la Unión Europea.