EFE
En la reunión, que se alargó durante tres horas, también participaron representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los concejales de transportes de los cinco ayuntamientos de Eivissa y personal técnico de las instituciones.
Prats anunció que se hará un esfuerzo especial durante las próximas semanas para agilizar la tramitación de los expedientes abiertos durante este verano a los conductores que trabajan ilegalmente como taxistas.
Además, anunció que se va a emprender una campaña especial con medidas ejemplares.
Las dos inspectoras del Consell de Eivissa encargadas de la vigilancia de este servicio van a cambiar su turno, trabajarán en horario nocturno acompañadas de la Policía Local o la Guardia Civil y acudirán a los lugares donde se tiene constancia que actúan los taxis ilegales.
El Consell Insular se ha mostrado dispuesto a facilitar un canal de información entre los taxistas a través del cual estos profesionales puedan facilitar a los inspectores el listado de las matriculas de los coches que ejercen el transporte publico de manera ilegal.
"Sabemos que es una solución parcial, coercitiva para evitar que quien quiera dedicarse, durante las próximas semanas, a trabajar con los taxis piratas se lo piense muy bien", aseveró Prats.
"El problema que se padece en Ibiza -agregó- es de movilidad a nivel insular por eso a corto plazo hemos convocado reuniones periódicas con el sector para comprobar el seguimiento de estas medidas tomadas hoy aunque las actuaciones se deben dirigir a la mejora de la línea de transporte publico integral".
Asimismo, el conseller anunció que solicitarán de manera urgente al Govern balear la redacción de un proyecto de ley que regule la actividad de los taxistas, con un incremento de las sanciones por intrusismo, que actualmente alcanzan un máximo de 1.500 euros por al ser solo considerada una falta administrativa.
En esta ley se deberán regular también los indicadores que marquen a los ayuntamientos sobre la concesión de licencias.
Jose Manuel Bar, que también se ha mostrado satisfecho por el desenlace de la reunión, anunció una mayor presencia policial en los alrededores de las paradas de taxis y celeridad en la atención de los problemas que ocurran sobre el terreno.
"Hay un problema de fondo, de ajuste de la oferta y la demanda que coincide con la temporada turística y que lo deberán arreglar las negociaciones que a partir de ahora se abren entre el Consell Insular, los ayuntamientos y el Govern balear", expuso.
Bar agregó que también es preciso aliviar la sensación de inseguridad y desamparo del colectivo taxista, razón por la cual se comprometió a incrementar la presencia policial y adoptar en próximos días "medidas ejemplarizantes".