ALBERTO FERRER | SANTA EULÀRIA
Asados bajo un sol incompasible o fritos directamente en su propio jugo, centenares de visitantes se dieron cita ayer en s´Alamera de Santa Eulària para el Sant Jordi anticipado que celebra siempre la Villa del Río. Pero el día del libro y la rosa no se celebró solo, ya que en este municipio, puestos a optimizar el calendario, hicieron coincidir en la misma fecha y casi compartiendo espacio también el Día de la Terra (ver pág. 31), el final de la Cursa Passeig a Passeig y hasta el habitual mercadillo de los domingos, propiciando un verdadero maná de transeúntes.
De hecho, los libreros consultados agradecieron tanta coincidencia. «No nos podemos quejar», decía Vicent Marí, de la librería Mediterrània, que lamentó la escasa difusión que se hace, por parte de las autoridades locales, del Sant Jordi anticipado: «Mucha gente se ha encontrado con los tenderetes, porque te comentan que estaban en Santa Eulària por otras cosas y se han parado a ver las paradas».
Esa misma crítica la compartía la debutante Caterina Segarra, de la librería Barco de Papel, especializada en temática infantil, quien por otra parte agradeció el detalle del Ayuntamiento «con los parasoles» que permitían resguardarse de los rayos inmisericordes del astro rey. «En Vila no ponen nada de esto», añadió, anticipando lo que le espera hoy en Vara de Rey. Esta jornada supone alrededor del 7% de sus ventas anuales, y aunque la aportación de Santa Eulària es «menor», se encontró con una «muy buena afluencia de público». De su puesto se llevaron, sobre todo, libros que educan en valores y publicaciones Disney.
Noelia Palanco, de la librería Niu Blau, explicó que despacharon sobre todo novedades editoriales, con Ruiz Zafón como el autor más vendido junto con Sarah Lark y su ´La casa de los maoríes´, también en la librería Vara de Rey. En su tenderete, Santi Marí explicaba que también han tenido mucha salida los autores locales, con la novedad de Felip Cirer y su libro sobre Buscastell, además de Amadeo Benet, que jugaba en casa con un libro de leyendas de la Villa del Río.
La presencia de librerías fue algo menor que en otras ocasiones porque, según parece, dos tuvieron problemas para recibir el género a tiempo y por ello el tenderete que tenían reservado quedó vacío. Así, 12 librerías, dos floristerías y el estand de la biblioteca municipal compusieron una feria del libro por la que desfilaron también autores locales como Pere Vilàs, Vicent Marí o Iolanda Bonet.
A pesar del sol, la gincana literaria que organiza anualmente el Punt Jove se desarrolló en el ambiente tétrico y vampiril de la saga ´Crepúsculo´, con un viaje cultural a una ciudad española como premio a los más rápidos.
Y es que el buen tiempo acompañó incluso en exceso, cayendo con toda su intensidad a mediodía sobre los niños que seguían el espectáculo infantil programado para ellos justo a la hora en que desaparece hasta el último palmo de sombra en el extremo norte de la rambla santaeulaliense. Quizás por ello la entrega de los premios del concurso de puntos de libro que anualmente organizan las bibliotecas municipales se hizo por la vía rápida y sin demasiada pompa, para facilitar que los pequeños se volvieran cuanto antes a sus casas para reponer líquidos.
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