EUGENIO RODRÍGUEZ | IBIZA
El Consell de Govern tiene previsto derogar hoy buena parte de la ley 4/2008 de medidas urgentes para un desarrollo territorial sostenible y eliminar con ello la normativa que restringe la autorización de campos de golf. El Ejecutivo autónomo prevé aprobar esta mañana un decreto ley de medidas urbanísticas que eliminará, entre otras cuestiones, los primeros ocho artículos de la ley 4/2008.
Este decreto urbanístico, que se tendrá que convalidar en el Parlament balear, no prevé derogar la ampliación de la protección de las zonas de Benirràs, Roca Llisa, Punta Pedrera y Cala d´Hort incluida en la ley 4/2008. Pese a que el Govern balear ya anunció hace meses su intención de eliminar la protección de estas áreas por la amenaza del posible pago de indemnizaciones, de momento se ha optado por no tocar esta parte de la ley 4/2008 mientras se sigue evaluando con el Consell el futuro urbanístico de cada caso.
El nuevo decreto deroga el artículo de la ley 4/2008 que regula las declaraciones de interés general de los campos de golf y que impone una serie de restricciones para este tipo de instalaciones, entre ellas la imposibilidad de construir alojamientos turísticos vinculados al equipamiento.
La ley 4/2008 eliminó íntegramente la ley 12/1988 de campos de golf, pero el decreto que se aprobará hoy no prevé recuperar esta última normativa. Así, no habrá ningún texto legal en Balears que regule la construcción de este tipo de instalaciones, salvo los planes sectoriales o urbanísticos de cada municipio o, en el caso de Ibiza, el Plan Territorial Insular (PTI).
El PTI permite la oferta complementaria vinculada a un golf pero atendiendo los requisitos de la ley 12/1998, que ya no existe. Así, a efectos prácticos, según el conseller de Territorio, Mariano Juan, no se podrán autorizar nuevas construcciones turísticas vinculadas a una instalación de este tipo. Otra cosa es la reconversión de las viviendas aisladas ya existentes en alojamientos turísticos. Precisamente, Juan sostiene que el PTI es «más permisivo» que la ley 4/2008 debido a que, a diferencia de esta última, permite vincular los terrenos de un golf a los de las casas diseminadas en suelo rústico. «En esta isla es casi imposible disponer de 60 hectáreas de terreno en las que no haya ni una casa», apunta.
En todo caso, el Consell no podrá aplicar todavía esta norma del PTI porque el decreto que aprobará hoy el Consell de Govern no recupera los artículos de la ley 11/2005 de medidas específicas y tributarias para Ibiza y Formentera que fueron derogados por la ley 4/2008. El texto normativo de la ley 11/2005 permitía aplicar íntegramente el PTI aprobado por el PP en 2005 y, entre otras cuestiones, en su artículo 11 (derogado por la ley 4/2008) se regulaba la posibilidad de vincular la actividad de un golf a terrenos ligados al uso de vivienda en suelo rústico.
Sin esta medida, un campo de golf en la isla se debería construir «en trozos distintos de terreno», sin continuidad, lo cual lo hace inviable, según el conseller.
Mariano Juan explicó que desconocía los detalles del decreto que se aprobará hoy, pero apuntó que el Consell presentará enmiendas en el Parlament (el decreto debe ser convalidado en la cámara balear) a través de los diputados del PP para que se recupere íntegramente la ley 11/2005 y, con ello, se pueda aplicar el PTI tal y como se aprobó en 2005.
La reivindicación de Ibiza. Vía libre para legalizar los núcleos rurales
El decreto que aprobará hoy el Govern recoge la posibilidad de incorporar al ordenamiento urbanístico los núcleos rurales, una demanda del Consell. Hasta ahora estos conjuntos de vivendas dispersos por la isla eran considerados ilegales. «Ahora se podrán efectuar las conexiones a las redes de infraestructuras», explica el conseller de Territorio, Mariano Juan, que apunta que los ayuntamientos que ya han aprobado su nueva normativa deberán tamitar planes especiales o realizar modificaciones puntuales para incorporarlos.