EUGENIO RODRÍGUEZ | IBIZA
El Consell de Ibiza requirió ayer de nuevo a la alcaldesa de Vila, Marienna Sánchez-Jáuregui, a que responda a una serie de dudas técnicas sobre la nueva estación del Cetis, en sa Colomina, antes de autorizar el traslado de los autobuses. El Consell reclamó al Consistorio a mediados de diciembre que le aclarase si el único acceso de entrada y salida, regulado con un semáforo, es legal; aparte del hecho de que no caben dos autobuses a la vez en la rampa de acceso. Además, piden que se expliquen las causas de por qué los andenes están «al revés»; es decir, los usuarios de los autobuses desembarcan sobre el asfalto en lugar de la acera.
Tras una larga reunión de casi tres horas, el Ayuntamiento, el Consell y la Sociedad Gestora Cetis fueron incapaces ayer de poner una fecha de apertura a la central de autobuses, que desde hace nueve meses cuenta con licencia de apertura. «La tragedia de todo esto es que nadie marca plazos», dijo Santiago Sáenz, abogado de la Sociedad Gestora Cetis, participada por la empresa Sagalés.
La posición del Consell mantiene bloqueada la apertura de la estación, pese a que los informes emitidos por los técnicos municipales son favorables. El presidente, Vicent Serra, manifestó en la reunión que la estación no le gusta por sus «defectos técnicos». «No nos gusta la estación porque no corresponde a lo que merece y necesita Ibiza», recalcó Serra, quien, no obstante, aclaró que, una vez que el Consistorio responda a sus dudas, vinculadas «a la seguridad», si la estación cumple «estrictamente con la legalidad», se autorizará el traslado de los autobuses al Cetis. «Aunque no nos guste, no tendremos más remedio», dijo.
El «cabreo» de la alcaldesa
Vicent Serra criticó que la construcción de la nueva central de autobuses se hizo de «espaldas a la participación, sin contar con la gente que lo tiene que usar [las empresas] ni los usuarios [ciudadanos]». «Cuando las cosas se hacen así, pueden acabar con problemas y cuestiones que el sentido común dice que no se pueden aceptar», indicó, para agregar acto seguido: «Lógicamente, si el sentido común dice que una cosa no se puede aceptar o no te gusta pero es legal, habrá que aceptarlo».
Al término de la reunión la alcaldesa se marchó sin atender a la prensa porque estaba «un poco cabreada». Lo hizo por la tarde por teléfono cuando estaba «más tranquila». «Tengo buen carácter y muchísima paciencia, pero de vez en cuando me enfado un poco. La gente no está acostumbrada a verme así, pero es una reacción humana», justificó.
Sánchez-Jáuregui explicó que el anterior equipo de gobierno del Consell, estando en funciones, solicitó información adicional sobre el Cetis que no solo fue contestado, sino que, además (no lo pedía el Consell), se adjuntó otro informe municipal en el que se verificaba que la declaración responsable de la empresa (con la que se obtuvo la licencia de apertura) «se ajustaba a la realidad».
La alcaldesa admitió que «parte del enfado» radicó en el hecho de que en los anteriores informes del Consell no se cuestionó la legalidad del único acceso ni la ubicación de los andenes. «Que lo hubieran preguntado antes», lamentó.
El nuevo informe del Consell, según explicó Sánchez-Jáuregui, también «pone en entredicho» ahora el informe técnico que emitió en 2005 el Govern, entonces gobernado por el PP, que informaba de que el proyecto, que preveía la conexión con el exterior a través de una rampa, reunía «las condiciones mínimas» que exige la ley. Este documento fue el que avaló la concesión de la licencia de instalación.
En todo caso, la alcaldesa advirtió de que «no se puede dilatar más» la apertura del Cetis, una vez que se resuelvan las dudas del Consell. Espera tener lista la respuesta en dos semanas. «Con los informes de que dispongo, que apuntan que la estación cumple, no puede demorarse más», dijo, al tiempo que reconoció estar «preocupada» por la posible «responsabilidad patrimonial» en que podría incurrir el Consistorio.
En este sentido, Sánchez-Jáuregui aseguró «entender» que la empresa concesionaria la «presione» reclamando la apertura de la estación porque «todo está en perfectas condiciones». «Los informes técnicos indican que es así, pero, por otro lado, el Consell nos pide que digamos claramente que cumple otras cuestiones. Nosotros estamos en medio, sin comerlo ni beberlo, con una situación heredada, que no me gusta nada. Pero yo no soy técnico y no me puedo mover por percepciones, aunque vea cosas extrañas, como que la estación sea subterránea, tenga una sola entrada y no puedan entrar ni salir dos autobuses a la vez. He de estar a lo que digan los técnicos», dijo.
El apunte
EL INFORME DE 2005
El Govern del PP avaló el proyecto
El Govern del PP informó favorablemente en 2005 al proyecto del Cetis. El Consell ahora pone en duda ese informe y pide al Ayuntamiento que aclare dudas sobre su legalidad.