MARTA TORRES | IBIZA
Que la procesión del Viernes Santo ibicenca no se convierta en una versión de la popular Madrugá sevillana es el objetivo de las cofradías del Santísimo Cristo del Cementerio, Nuestra Señora de la Piedad y Nuestra Señora de los Dolores. Tres de las seis cofradías de Semana Santa del municipio de Ibiza están decididas a crear unas normas para que la procesión más famosa de la isla no se convierta en un martirio.
Para los que la protagonizan y para los que aguardan de pie hasta bien pasada la medianoche para verla. Para ello crearán la Junta Coordinadora de Cofradías de Ibiza cuyos estatutos deberán votar el jueves a partir de las ocho de la noche en las aulas de Can Ventosa todos los cofrades de las tres formaciones, según anunciaron Juan Antonio Serra y Sebastián Cardona, presidentes de Nuestra Señora de la Piedad y el Santísimo Cristo del Cementerio.
Ambos recordaron las críticas que recibió la procesión el año pasado. Los continuos parones, las horas de retraso con las que llegó a Vara de Rey y los gritos y jaleos de alguna cofradía hicieron que el Viernes Santo acabara como el rosario de la Aurora. «El año pasado prometimos reunirnos para solucionarlo y hemos cumplido», comentó Serra, que detalló que a principios de octubre se celebró una reunión en la que estuvieron presentes representantes de todas las cofradías del municipio. «Para que no se produzca lo del año pasado lo más lógico y urgente es redactar unas normas que establezcan un horario y un orden», añadió. «Se trata de de coordinar. Que todas acaben en el mismo punto de forma escalonada. Que no haya parones de 45 minutos», indicó Cardona.
Tanto Serra como Cardona achacaron la extremada duración de la procesión el año pasado «a que cada vez hay más cofradías, más imágenes y más gente». Los presidentes abogaron por que cada cofradía «haga lo que considere oportuno» en las salidas propias que protagonizan entre el Viernes de Dolores y el Jueves Santo», pero consideran que se deben pactar unas normas para la del Viernes Santo.
A pesar de los desencuentros del año pasado y de que tres de las seis cofradías aún no les han comunicado si formarán parte de la nueva junta, Juan Antonio Serra garantizó que no existen «discrepancias» entre ellas. «De lo que se trata es de que si la primera llega a Vara de Rey a las once, la segunda llegue a las once y cuarto. Queremos que sean unas normas de obligado cumplimiento», apuntó Serra.
Ninguno de los dos especificó cómo se garantizará que las seis agrupaciones de Semana Santa cumplan estas normas, en el caso de que las acepten. Tampoco quisieron detallar qué otros aspectos, además del ritmo y el horario, se controlarán.
El presidente de la cofradía del Santo Cristo de la Agonía, Julián Izquierdo, confirmó ayer por la tarde que su agrupación no está de acuerdo con las normas impulsadas por el Cristo del Cementerio, la Piedad y la Dolores. «Se establecen unas penalizaciones económicas, unas multas, si no se cumplen», justificó. Además, no están de acuerdo en tener que consultar todo lo que quieran hacer con la directiva de la nueva junta. «Si queremos pedir durante la procesión para alguna asociación, como hicimos el año pasado, queremos poder hacerlo sin tener que consultar», insistió Izquierdo, que adelantó que este año lo que recauden lo destinarán a los niños con discapacidad. A pesar de esto, asegura que está de acuerdo en que deben establecerse unas normas, pero insiste en que tienen que ser consensuadas entre las seis cofradías.
En este mismo sentido se manifestó Jesús Osuna, presidente de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder quien recordó, además, que es el obispo de Ibiza, Vicente Juan Segura, quien debe decidir sobre la procesión del Viernes Santo. Además, señaló que desconoce las normas porque asegura que nadie ha convocado a su cofradía para explicárselas. «Debe haber un consenso», concluyó.