MARTA TORRES | IBIZA
La gerencia del hospital Can Misses autorizó ayer a la directora de Enfermería del hospital Can Misses, Norberta Sánchez, a contratar personal para la tercera planta, según aseguró la portavoz del Sindicato de Enfermería (Satse), Carmen Ortiz, minutos después de un encuentro con Sánchez y confirmó después un portavoz del Área de Salud de Ibiza y Formentera. «Estoy muy contenta porque es lo que pedía», indicó Ortiz.
Así, se harán cargo de los enfermos ingresados en el recién reabierto espacio cinco enfermeras: dos por la mañana, dos por la tarde y uno por la noche, detalló la gerencia. Hasta ahora, según el Satse, había únicamente un profesional en cada uno de los tres turnos.
A pesar de este incremento del personal de enfermería en la tercera planta de Can Misses, la portavoz del sindicato reafirmó ayer por la tarde su intención de denunciar hoy en el juzgado de guardia la situación en la que se encuentra el servicio de Urgencias. «Nos han concedido lo que pedíamos para la tercera planta, pero seguimos con el problema de Urgencias», insistió Ortiz. La denuncia es «por la posible responsabilidad en que se pudiera incurrir como consecuencia del deterioro asistencial», indicó.
La representante sindical denunció que para suplir la falta de una enfermera por las noches en una de las zonas de cortinas del servicio (siete camas instaladas en un espacio separado de Urgencias por un pasillo) se ordenó que una enfermeras del quirófano de atención urgente se ocupara de estos pacientes, solución que también debía aplicarse ayer por la noche.
Ortiz aseguró que no se puede dejar a esta sala de operaciones sin una enfermera. «Si, por ejemplo, hay una cesárea urgente, que es una emergencia, el bebé tiene que estar fuera en cinco minutos. Si la enfermera está abajo, no tiene tiempo de llegar. Además, no solo tiene que subir, sino también cambiarse de ropa porque no se puede entrar en quirófano con prendas que se han llevado fuera, y hacerse el lavado de manos. En el caso de que se la avise debe preparar el instrumental necesario para la intervención que se vaya a realizar. Es imposible que llegue a tiempo», detalló.
Así, Ortiz señaló que para no quitar a una enfermera del quirófano de Urgencias la supervisora de enfermería se ofreció a hacerse cargo ayer por la noche de los pacientes de los boxes. «Nos parece una solución mucho mejor», indicó la representante sindical, que recordó que aún no ha podido reunirse con el gerente de Can Misses, Ignasi Casas, para intentar llegar a un acuerdo sobre la contratación del personal de enfermería. «Dice que está muy liado. No nos ha dado cita hasta el lunes», lamentó la portavoz del Satse.
Ortiz recalcó que el hecho de que la gerencia de Can Misses ordene a enfermeras de otros servicios (de la UCI hace dos semanas y del quirófano de Urgencias las dos últimas noches) que se ocupen de los pacientes que aguardan una cama, un diagnóstico o pruebas en pasillos y boxes «demuestra que hacen falta enfermeras».
A pesar de las críticas, Carmen Ortiz destacó que en los últimos días, desde la apertura de la tercera planta, «la atención en Urgencias ha mejorado mucho». De la misma manera, alabó la decisión de la dirección del hospital de aumentar de 14 a 18 camas la capacidad de este espacio, para lo que se han ocupado las dos habitaciones reservadas para cirugía mayor ambulatoria. Aunque estaba previsto que estas 18 camas únicamente se usaran de lunes a viernes, la gerencia señaló ayer que seguramente se mantendrán durante el fin de semana debido a la presión asistencial del hospital.
La reunión con los ginecólogos: «Un traje a medida para cada hospital»
«Están dispuestos a hacer un traje a medida para cada hospital en relación a las interrupciones voluntarias del embarazo», reveló Manuel Usandizaga, jefe del servicio de ginecología de Son Espases que, como todos sus compañeros de los otros hospitales públicos de las islas, asistió la tarde del martes a una reunión con la consellera balear de Salud, Carmen Castro, que se está entrevistando con los jefes de diferentes servicios de todos los hospitales de las islas para analizar en qué se puede reducir el presupuesto.
«Se trataron de temas generales del servicio de ginecología y nos pidieron propuestas para ahorrar costes que les trasladaremos la próxima semana en una nueva reunión», dijo Usandizaga.
«Mucho hablar y poco acordar nada», corroboró el jefe de ginecología de Manacor, Andrés Calvo, que también coincidió con Usandizaga en que en cada hospital se están haciendo las interrupciones voluntarias del embarazo de una manera diferente. «En Menorca los hacen todos. En Ibiza están en plena fase organizativa. Algunos ginecólogos, como los de Son Espases, todavía no han recibido directrices sobre cómo actuar.
En Inca no tienen ningún problema porque, según comentaron, como los anestesistas se han declarado objetores, no están haciendo ninguno.
Se volvió a tratar el tema de la objeción, pero no quedó nada claro. Yo era de la opinión de que solo podía declararse objetor el profesional que realizara la intervención, pero parece que no es así», dijo el doctor Calvo. «También nos pidieron que les propongamos una lista de cosas que se podrían eliminar de la cartera de servicios para que ellos lleven una propuesta de prestaciones en Balears al próximo Consejo Interterritorial de Salud», reveló.
Once médicos de urgencias de Atención Primaria tomaron ayer posesión de su cargo en el salón de actos del hospital Can Misses. Los facultativos han obtenido una plaza fija después de superar el concurso de oposición del Servei de Salut de les Illes Balears. Seis de ellos están destinados a Ibiza y los cinco restantes a Formentera. El gerente del Área de Salud de Ibiza y Formentera, Ignasi Casas, presidió en acto de bienvenida a los médicos: Isidoro Costa, José Antonio Ramada, José Ignacio Garrote, Mireia Casajuana, Lorena Alegría, Ignacio Vicente, Verónica Boronat, Vicente Ballester, Itciar Fernández, Jacobo Souto y María Isabel Ceniceros.