RAQUEL SÁNCHEZ / IBIZA
1. 392.000 euros, como mínimo, recaudará de más el Ayuntamiento de Ibiza por el incremento del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) consecuencia del Real Decreto de 31 de diciembre. El primer teniente de alcalde y responsable de Hacienda de Vila, Joan Daura, explicó ayer que esa cantidad es lo que el equipo de gobierno ha calculado que se ingresará «si se dan todos los supuestos adversos que pueden sobrevenir», con lo que probablemente la cifra final sea superior. Daura respondía en el pleno a las alegaciones presentadas por la oposición para que se incluya en las cuentas municipales de este año la cuantía sobrevenida por el aumento del IBI y adelantaba que no se decidirá a qué se dedicará el dinero procedente del incremento del IBI hasta que haya concluido la recaudación, que debe realizarse en septiembre.
La portavoz de PSOE-Pacte, Lurdes Costa, advirtió que ese incremento debe ir destinado a reducir déficit, pero como este no existe en el caso del Ayuntamiento de Ibiza pasará a engrosar directamente el capítulo de ingresos. Lo que permitió a Costa «tomarle la palabra» a Daura y pedir que se recuperen en el presupuesto de este año partidas que se han visto disminuidas y proyectos no contemplados. Propuso que se destine lo recaudado a solventar la reducción del 25,17 por ciento que hubo para Educación, el 33 por ciento para la partida de política ocupacional, el 11 por ciento en Servicios Sociales y el 24,8 de promoción económica. Además, solicitó al equipo de gobierno que negocie con los grupos de la oposición a qué se dedican estos nuevos ingresos, algo que también pidió Toni Villalonga, de Nov-A. Costa recordó con ironía que «gracias al PP» los ciudadanos de Ibiza pagarán 1,5 millones más, porque el incremento de presupuesto no es consecuencia del trabajo del equipo de gobierno para lograr mayores inversiones de otras administraciones.
El cuento de la lechera
«¿Que contemos con ustedes? Ya lo hablaremos después», fue la rotunda respuesta del teniente de alcalde, que en su primera intervención también había recurrido al sarcasmo: «Nosotros, como ustedes, contaremos con la oposición para todo». Daura explicó que su equipo no actuará «como en el cuento de la lechera» y no se gastará lo recaudado antes de septiembre. Además, el edil repasó todos «los cacaos» que les dejó el anterior equipo de gobierno: la zona azul, pendiente de resolver; la plaza de toros, «1,2 millones de euros que estamos pagando a plazos porque hemos llegado a un acuerdo con Sa Nostra para abonar 400.000 euros anuales durante tres años»; la expropiación en s´Illa Plana que costará 600.000 euros o el contrato con Citelum, «en el que la fórmula aplicada ha supuesto un incremento de casi 400.000 euros para este año».
No pudo evitar Daura responder a Costa, que había aludido al pago de las raciones en las celebraciones populares: «Podrían no cobrar la sardina y el trozo de tortilla a un euro, porque es irrisorio y sería preferible recortar de otro sitio», señaló la socialista. «Me parece un comentario fuera de lugar cuando ustedes se cargaron la fiesta de Nochevieja, dejaron a la gente sin celebración y la hemos tenido que recuperar nosotros», replicó el edil del PP.
Sabiduría popular y soberbia
Tras desestimar las alegaciones a los presupuestos y aprobarlos definitivamente, se repitió la discusión con la relación de puestos de trabajo del Consistorio, que el socialista Enrique Sánchez no considera negociada ni consensuada. Sánchez, no conforme con los informes presentados por el equipo de gobierno, acusó a la edil de Recursos Humanos, Lina Sansano, de haber convocado la mesa negociadora el último día y para cumplir un requisito legal. Aseguró también que el PP recurre a legislación de 1987 para argumentar que la negociación no es obligatoria, «en contra del Estatuto del Empleado Público».
Sansano, inspirada quizás por la lechera de Daura, tuvo una sesión repleta de sabiduría popular, dichos y refranes. «Dicen que mentir es de bellacos y no quiero pensar que usted miente sino que se equivoca», le espetó a Sánchez antes de asegurar que con la Policía ha habido mucho diálogo, «y si no que baje Dios y lo vea». «No hay más sordo que el que no quiere oír ni más ciego que el que no quiere ver», advirtió antes de leer el informe técnico que señala como excluidas de la obligatoriedad de negociación las decisiones de las Administraciones Públicas que afecten a sus potestades de organización.
Sansano y sus compañeros desestimaron las alegaciones porque consideran que los seis nuevos puestos incluidos en la relación no la modifican sustancialmente ni afectan a los puestos existentes ni a los requisitos de acceso.
«Usted me podrá dar lecciones como regidor, pero no me puede enseñar espíritu conciliador porque ´lo que natura no da, Salamanca no presta´», aseguró para luego recordar a Sánchez que «antes que fraile hay que ser monaguillo». Además, enumeró la docena de reuniones con trabajadores que ha tenido desde junio y señaló que los empleados de limpieza le relataron en su primer encuentro que tenían prohibido dirigirse directamente a la anterior alcaldesa y a sus concejales. Algo que calificó de «triste, lamentable y clasista» y que al parecer no era un hecho aislado, ya que, según explicó, son muchos los trabajadores del Ayuntamiento que se han quejado de la «actitud soberbia» que soportaron en la anterior legislatura.
Como consecuencia, Lurdes Costa solicitó intervenir por alusiones, algo que Sánchez-Jáuregui no le permitió poniendo fin al pleno mientras la exalcaldesa denunciaba a viva voz la injurias y calumnias vertidas contra ella.