´Educant en Justícia´.
RAÚL SÁNCHEZ | IBIZA
La magistrada Clara Ramírez, con muchos años de experiencia a sus espaldas, se vio sorprendida ayer por alguna de las atrevidas preguntas de los alumnos de 4º de ESO del colegio Virgen de las Nieves de Vila. «Señoría, ¿qué opina del comportamiento del juez Garzón?», le inquirió Miquel, uno de los estudiantes más curiosos. La titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ibiza, con una gran sonrisa, declinó opinar sobre su colega. «No tengo la documentación suficiente para responder», explicó la juez, que supo captar el interés de los alumnos con una actitud muy didáctica que mantuvo el resto de la mañana.
«La Justicia es como el fútbol, todo el mundo opina», apuntó el letrado del turno de oficio Víctor Jiménez, que también aclaró varias cuestiones jurídicas a los chicos, la mayoría de 16 años. «Estamos muy contentos, estas prácticas gustan mucho a los alumnos», comentaron, antes de comenzar las vistas orales, Aurora Montero, profesora de Biología y tutora de los 20 alumnos que asistieron como público a la sala del Juzgado de lo Penal 1 de Ibiza, e Inmaculada Lara, profesora de Lengua y Literatura castellana.
Es la segunda vez que el colegio Virgen de las Nieves participa en el programa ´Educant en Justícia´, organizado por el Consejo General del Poder Judicial y la conselleria de Educación. Los alumnos se mostraron sorprendidos por los numerosos trámites previos que conlleva la celebración de un juicio y con la lentitud de la Justicia. Una vista oral prevista para las 10 horas, aparentemente no muy compleja, comenzó pasadas las 11 horas y se prolongó hasta las 12.30 horas, ante el asombro de los estudiantes.
Bromas entre profesionales
«¿Por qué no nos recomienda ser abogados?», preguntó, con ingenuidad, Nazareth. El letrado salió del trance como pudo y justificó que en realidad estaba bromeando con la juez y con la fiscal sobre cuál de ellos recibe más emolumentos por su trabajo. La magistrada y el abogado explicaron a los chicos el funcionamiento de las asistencias gratuitas del turno de oficio.
«¿Una acusada puede conducir hasta que se celebre el juicio [para retirarle el permiso]?», fue la siguiente pregunta de Miquel. La juez informó a los alumnos de las circunstancias en las que se retira el carné de forma cautelar y aprovechó para introducir una breve explicación sobre las diferencias entre un juzgado de Instrucción y otro de Penal.
El interés de los estudiantes iba in crescendo, por lo que mantuvieron la atención toda la mañana, ante la cara de sorpresa de sus profesoras. No obstante, hubo algún toque de atención y un alumno fue castigado unos minutos, sentado solo en el último banco.
¿Puede representarse a sí misma?
«¿Una persona se puede representar a sí misma?», cuestionó José Luis. El abogado explicó la obligatoriedad de la asistencia letrada, excepto en algunos casos juzgados por la vía civil.
Los chicos mostraron su impaciencia ante el hecho de que no llegase una acusada. «¿Por qué no se presentan, por miedo?», volvió a preguntar Miquel. La juez, infatigable ante la avalancha de preguntas, informó a los estudiantes de que muchos testigos e imputados tienen dificultades para solicitar un permiso en su trabajo para asistir a una vista oral. «Hay gente que no viene porque no le da la gana», concluyó Clara Ramírez.
En otro de los juicios, que también suscitó interés entre el público, la fiscal Bárbara Moreno explicó la diferencia entre un delito de usurpación de vivienda y un allanamiento de morada. A los adolescentes les llamó mucho la atención una vista oral en la que se juzgó a una joven por okupar con un amigo una vivienda vacía en Cala Llenya durante más de 15 días.