MATEU FERRER/ I. O. | PALMA
Los usuarios de la Sanidad pública balear que pierdan la nueva tarjeta sanitaria ´inteligente´ que ya se está implantando deberán abonar de nuevo la tasa de 10 euros para obtener un duplicado. El Govern ha confirmado que no se prevé ninguna exención a este cobro, ya sea por primera emisión como por las renovaciones posteriores, independientemente del motivo.
El IB-Salut incorpora un nuevo formato de tarjeta (con chip de proximidad y fotografía del usuario) alegando que se trata de una «medida para controlar el fraude y aumentar la seguridad del paciente y de los profesionales». A raíz de ello, la tarjeta –que es de obligada posesión– pasa de ser gratuita a costar 10 euros por emisión. Si el dueño la pierde, tendrá que volver a pagar los 10 euros, pues «se considera una emisión sucesiva en la cual hay que revisar la situación administrativa del interesado, y por lo tanto representa unos costes similares al resto de las emisiones», ha alegado la consellera Carmen Castro en respuesta a una pregunta parlamentaria del PSOE para que clarificara dicha cuestión.
Castro informa que en 2010 se renovaron «más de 27.000 tarjetas» por pérdida, y justifica que tengan que abonarse los 10 euros otra vez para que el usuario valore el soporte identificativo: «La facilidad para la obtención de un duplicado lleva a la falta de valor por una parte de los interesados, que repercute en una ineficiencia de los costes al resto de la población, al mismo tiempo que facilita la puesta en circulación de duplicidades difícilmente justificables», dice Castro.