AGENCIAS/REDACCIÓN | PALMA/IBIZA
La Policlínica Nuestra Señora del Rosario de Vila ha iniciado una campaña informativa para evitar la ablación femenina en la que se refiere a los problemas que esta práctica conlleva a las mujeres, entre los que destacan las cicatrices, disfunción sexual o dificultades a la hora de dar a luz.
Con motivo del Día Internacional contra la mutilación femenina, la coordinadora del servicio de Ginecología de la políclínica, Gema Rodríguez, indica que «con la mutilación la mujer es sometida y ve alterada su sexualidad de manera grave». Además, con esta práctica se cae en «altos riesgos para la salud física y psíquica de las mujeres y niñas que la sufren» Entre los problemas que pueden aparecer a corto y largo plazo figuran la incontinencia, infertilidad, propensión a infecciones, dolor crónico o relaciones sexuales dolorosas, además de otras más serias como la transmisión del sida y hepatitis, infecciones agudas y septicemia.
Por ello, el centro ofrece la oportunidad de someterse a una reconstrucción del aparato genital para que las mujeres que hayan sufrido una ablación «puedan volver a tener una vida sexual satisfactoria». La ablación femenina consiste en la extirpación total o parcial de los genitales externos u otras intervenciones practicadas en los órganos genitales femeninos, por motivos culturales o no terapéuticos.
Esta práctica continúa en 28 países de África y Oriente Medio, según la Organización Mundial de la Salud, y cada día 6.000 niñas de entre 4 y 10 años son mutiladas, según Inicef. A finales de los 80 comenzó a prohibirse en muchos países, aunque en la actualidad vuelve a incrementarse en zonas de Europa, América del Norte y Australia por el flujo de inmigración.