M. T. | SANT ANTONI
Leche, garbanzos, lentejas, pasta, arroz, verduras en conserva y algunas cajas de comida para bebés. Es lo que recolectó ayer para Cáritas de Sant Antoni la asociación de vecinos de la localidad. «Lo que más falta hace es comida para los niños pequeños, pero es cara. A pesar de eso, hay gente que nos ha traído», afirmó la presidenta de la asociación, señalando las decenas de bolsas que, a mediodía, ya habían recogido a las puertas del ayuntamiento viejo.
En el interior del edificio, Xavi Estarlich, uno de los voluntarios de Cáritas, aguarda la llegada de las personas sin hogar que quieran pasar unas horas a resguardo del frío. En una sala ofrecen hasta el próximo sábado televisión, calefacción, un vaso de leche calentita y galletas. El sábado pasado ocho personas que viven en la calle utilizaron este servicio. Ayer, a las doce del mediodía, ya habían sido seis. «Suponemos que a lo largo de la semana, así como la gente se vaya enterando, irá aumentando la cifra. Calculamos que pasarán por aquí entre 14 y 16 personas al día», comenta Xavi, que señala que se ha alojado a algunas personas sin hogar de la localidad en dos pensiones para que no pasen frío por las noches. «Estamos buscando una chica que vive en la calle y tiene una criatura, pero no podemos obligar a nadie a aceptar esta ayuda. Tampoco molestarles mucho porque se enfadan», indica el voluntario de Cáritas, que el resto de del año se encarga de las duchas.