A Josep Sintes se le frunce el ceño cuando da detalles sobre los datos de demanda, que a su juicio, y pese a su optimismo de cara a la próxima temporada, «no parecen indicar una clara recuperación». Aunque la economía creció un 1,7%, sobre todo animada por el sector servicios (el turismo), «ello no ha repercutido en gran medida en una mejora del consumo privado», resalta en el informe de coyuntura. Así, la matriculación de vehículos, que en 2010 subió un 38,3%, se contrajo un 0,8%, de la misma manera que el consumo de gasolina de automoción, que bajó un 0,1%. Y ambos son indicadores que los economistas no pierden de vista para saber si la economía va viento en popa. Esta, a tenor de esos datos y por la cara que ponía Sintes al explicarlos, va al ralentí. Tampoco son optimistas los índices de inversión productiva: todos son negativos, tanto en bienes de equipo (–19,3%), como en compraventa de vivienda (–16,1%) y matriculación de vehículos industriales (–21,4%). Tal como expuso hace un año, Sintes manifestó su preocupación por el elevado nivel de endeudamiento «de la Administración regional [desde el Govern a los consells y ayuntamientos] y las empresas públicas de Balears». El economista teme que solo el déficit público de la Comunitat Autònoma en 2011 (que se desconoce aún en toda su magnitud) sea similar a los 1.000 millones de euros de 2010. «Los problemas se agravan», advierte acto seguido. j. m. l. r. eivissa