La consellera insular de Turismo, Carmen Ferrer, recibió «una inesperada» llamada de teléfono. Al otro lado de la línea estaba la ministra de Fomento, Ana Pastor, quien contactó con la consellera para mostrarle su «apoyo» ante la situación en que se encuentra el transporte aéreo de la isla en los meses de invierno, agravado con el cese de la actividad de la compañía Spanair. Ferrer reconoce que no esperaba la llamada de Pastor. «No pasa cada día», dijo.
Carmen Ferrer explica que la ministra se comprometió a hacer todo «el esfuerzo» necesario para solucionar la falta de conexiones que sufre la isla. Fue una llamada de cortesía, en la que no se entró en detalle con las posibles soluciones que se pueden poner sobre la mesa. La consellera explicó a la ministra los problemas que padece la isla entre los meses de octubre y marzo por la falta de vuelos e incidió en cómo afecta «no solo a la vida de los ciudadanos de la isla, sino también a la actividad económica, que queda muy mermada». Ferrer insistió en que la falta de conexiones aéreas impide que la actividad turística se pueda prolongar durante los meses de invierno. e. r. ibiza