El análisis pericial, elaborado por Mariano Durán Román, ginecólogo y perito médico del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, asegura que «no se valoró adecuadamente» el registro cardiotocográfico que se realizó a Sara Miquel el 5 de mayo de 2008. De la misma manera afirma que, a la vista de los resultados de la prueba «la postura más adecuada habría sido proceder a la inducción del parto». El documento, además, denuncia la tardanza en realizar la cesárea urgente (57 minutos desde que se indica hasta que se extrae el feto) «incumpliendo lo establecido por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia que indica un plazo máximo entre la indicación de la cesárea urgente y la extracción del feto de 30 minutos». El análisis también se pregunta por qué por la mañana los médicos no le dijeron a Sara que no comiera «para minimizar los riesgos de aspiración en caso de que debiera ser sometida a un proceso anestésico», indicación que, destaca, «no figura en la historia clínica. M. T. Ibiza