Marc lo tiene claro. Las matemáticas son su vida. Este estudiante de Bachillerato Científico Tecnológico del instituto Algarb sueña con estudiar Ingeniería en Tecnologías aeroespaciales y Matemáticas en la Universitat Politècnica de Barcelona. «Allí ofrecen la doble titulación en esa carrera», apunta Marc saliendo de la clase de Matemáticas, donde se quedan dos compañeros y su profesor, Jordi de Font, que asegura que su alumno es capaz de resolver problemas que él, quizás, no podría. Aunque estudiar las dos carreras es su sueño, antes tendrá que superar una prueba especial en la Selectividad. Por si no fuera posible, Marc tiene un plan B: «Estudiar Informática, en primero de Bachillerato hice programación y es algo que me gusta».
—Campeón de Balears de la Olimpiada de Matemáticas. No hace falta que le pregunte si prefiere las ciencias o las letras.
—[Ríe] Es que las letras, sinceramente, ni fu ni fa. Desde siempre he preferido las ciencias, desde que en Primaria estudiábamos ´Coneixement del medi´. Recuerdo que las mates de Primaria me aburrían un poco, todo era hacer divisiones de dos cifras, divisiones con decimales… Eran aburridas, aunque era necesario hacer eso. Cuando empecé a resolver ecuaciones y problemas, en quinto o sexto, es cuando realmente me gustaron.
—Vaya, que le gusta que las matemáticas se lo pongan difícil.
—Sí, son un reto, me gusta que sean un reto, que tú mismo llegues a la solución. Ese momento es muy gratificante.
—Cuando se encuentra frente a un problema que no sabe resolver, ¿qué hace?
—Eso pasa. [Ríe] Ahora, por ejemplo, tengo que practicar para la final, voy mirando los ejercicios de otros años y muchos de ellos no sé cómo tendría que hacerlo para llegar a la solución. En esos casos debo buscar ayuda en muchos sitios para resolverlo. Si no lo consigo, le preguntaría a Jordi (de Font, su profesor de Matemáticas), buscaría la solución e iría aprendiendo con esto.
—Su profesor asegura que usted resuelve problemas que él no sabría. ¿Cómo se le queda el cuerpo?
—Es muy gratificante. Te da confianza. Confianza en el sentido de pensar que igual sí que valgo para esto, que es posible que pueda hacer algo con esto y que pueda tener muchas posibilidades de entrar en la carrera que quiero estudiar. El coordinador de la Olimpiada de Matemáticas, Miquel Amengual, dijo precisamente eso, que estas pruebas están pensadas para que no haya diferencias entre profesor y alumno. Evidentemente necesitas saber un mínimo de teoría de las matemáticas, pero también es muy importante el ingenio, tu capacidad para enfrentarte al problema y resolverlo.
—¿Está entrenando para el concurso?
—Sí. Tendré que hacer un esfuerzo. Este año, además, tengo la Selectividad. A pesar de eso debo encontrar tiempo para buscar problemas de otros años e intentar resolverlos. Lo importante es ir recopilando ejercicios, estudiando procesos de resolución y resolviéndolos. Si hay suerte, es posible que en la prueba caiga alguno que, más o menos, haya tocado.
—¿Se siente preparado?
—Aún no. Tengo que trabajar mucho más porque la diferencia entre la fase balear y la nacional es bastante grande. En el mes que queda tengo que entrenar mucho.
—¿Ha estado alguna vez en Santander?
—No, nunca, me apetece ver la ciudad. He tenido suerte. Ha tocado Santander como podría haberse celebrado en Mallorca, Barcelona o Madrid, que sí las conozco.
—Cuando alguien dice que las matemáticas son un asco, ¿lo entiende?
—Lo entiendo porque a cada uno le gustan unas cosas. A mí lo que me gusta de las matemáticas es que puedes pasar dos días pensando en un problema y, de repente, llegas a la solución. Eso es lo mejor. Entiendo que si haces problemas y nunca los resuelves acabes odiando las matemáticas. Es comprensible. Pero también creo que si todo el mundo pusiera interés y ganas, si vieran las matemáticas de otra manera, no como un ejercicio que tienen que hacer en el instituto, sino como un problema que tiene una solución que debes encontrar, mucha más gente les encontraría la gracia. A la Olimpiada, por ejemplo, se han presentado 51 estudiantes de Balears. Creo de verdad que hay muchas más personas capaces de presentarse a la prueba, aunque no muestren el interés.
—¿Tiene un ídolo?
—Pues no. No en especial. De la misma manera que un futbolista puede tener a Messi como ídolo, no.
—¿Hay una prueba internacional después de la final de España?
—Sí, están las Olimpiadas Internacionales de Matemáticas. Ahí ves a niños de 14 años, chinos o de la Europa del este, que ganan la medalla de oro. Es admirable. ¡Cuánto potencial hay!
—¿Por qué cree que en esos países hay tantos buenos matemáticos y en España su caso es una excepción?
—Mucha gente diría que por la educación.
—¿Y usted qué opina?
—Que también es una cuestión de proporciones. Comparada con la nuestra, la población de China es exagerada, de manera que hay más posibilidades de que surjan personas buenas en algo. En proporción, hay las mismas, pero al haber más gente, hay más en números totales. Además, recuerdo haber leído que en China los preparan mucho.
—¿Cuál es su campo favorito? ¿Estadística? ¿Geometría?
—Diría que el álgebra, aunque realmente aún no lo puedo saber. No he tocado todos los campos que pueda haber en las matemáticas. En el instituto te dicen que algo es geometría, álgebra o estadística, pero no lo vemos todo.
—¿Sueña con resolver algún gran problema matemático?
—No, eso es algo que no se me ha pasado nunca por la cabeza. Cuando estudie Matemáticas y conozca mejor todos los problemas, quizás, pero con la perspectiva que tengo ahora no me lo puedo plantear.
—¿Qué hace para divertirse?
—Aparte de matemáticas, ¿no?
—Sí, por favor.
—[Ríe] Estar con mi pareja, ver películas y tocar la guitarra, aunque soy autodidacta. No estoy todo el día encerrado en casa, por si alguien lo piensa.
—¿Tienen cosas en común la música y las matemáticas?
—Lo de la música me viene de familia. En casa tocaban, lo veía y me gustaba. Así que empecé. Me gustan el rock y el heavy. No soy un experto, voy a clase una vez por semana, solo una hora, con un profesor. Tocamos canciones y me enseña un poco de música. Y sí, lo de los tonos y los semitonos es matemáticas.