NIEVES GARCÍA GÁLVEZ | IBIZA
Obras de alrededor de treinta artistas, entre ellos Portmany, María José Castaño, Pomar, Paul Simons, Calbet, Michel Buades, Gilbert Herrenys, Kennedy, Bonet Vallribera, Carles Guasch, Josep María Subirà o Ángel Lloreda, se exhiben desde hoy y hasta el próximo 10 de febrero en la galería Via2, en una exposición colectiva de los fondos artísticos que tiene la sala.
«Se muestra todo lo que hemos podido hacer durante los seis años [de vida] de la galería y los más de 40 años de aficiones personales y de adquisiciones», resaltó ayer el propietario de la sala, Antoni Torres Font, que puntualizó que hay más obras, pero que por el momento exponen unas 40 con intención, primero, de «enseñarlas» al público y después, de intentar «dar salida a algunas».
La mitad de los cuadros son de artistas habituales en la galería y ya han sido expuestas, mientras que el resto son «inéditas», apuntó Torres Font, quien se refirió a obras de Grimes, Pomar, Chico Prats, Portmany y de Will Faber, entre otros. También se exhibe un grabado de Miquel Barceló que el artista regaló al GEN seis o siete años atrás y que el propietario de Via2, socio de este colectivo ecologista, compró más tarde, dijo él mismo. «Y exponemos una obra de Jean Serra, que nunca había entrado aquí como pintor», subrayó.
«Esto es casi como un repaso a la historia actual de la pintura, ya que aquí confluyen hasta treinta artistas y en un mismo sitio ver tantos artistas...», indicó el pintor Carles Guasch, quien participa en esta muestra con un cuadro realizado en 2002. «Como expuse recientemente en esta sala, he querido traer una cosa un poco retrospectiva, de 2002, porque la gente siempre quiere ver cosas que hacías; es una manera de que te sigan y vean tu evolución, tus cambios y aportaciones», comentó.
Por su parte, el también artista Ángel Lloreda explicó que hay dos obras suyas. Una más grande de finales de 2006, de una época en la que le apetecía hacer «cosas más fuertes e impactantes» que no las piezas blancas y con tonos suaves que suele crear. «Esto coincidió con unos bombardeos de Beirut, me impresionaron mucho unas fotografías que vi y unos reportajes, y pinté esta obra. Me salió muy rápida y no la retoqué, es muy intuitiva, me lo pedía el cuerpo así», relató. También muestra otra más pequeña del pasado noviembre, que forma parte de una serie de cuatro o cinco cuadros muy negros, entre los que surgió este, más blanco.