E. RODRÍGUEZ | IBIZA
La ejecutiva de la Federación Socialista de Ibiza (FSE-PSOE) ha liquidado los «graves incidentes», según el testimonio de algunos socialistas, ocurridos en la asamblea del PSOE de Vila instando al secretario de Organización de esta agrupación local, Javier Pina, a que «se retracte» de las críticas vertidas contra la consellera Patricia Abascal y el sector oficialista a través de un medio de comunicación. Para evitar que la dirección del partido eleve la denuncia presentada por Patricia Abascal (la única) a los órganos superiores del partido para que, si corresponde, abran un expediente, Pina debe retractarse en el medio a través del cual ofendió a Abascal y a los oficialistas.
Los críticos mantienen que el sector oficialista alargó a posta el debate de las enmiendas para hastiar a los críticos y lograr así que se marcharan antes al objeto de que perdieran apoyos en la votación de los delegados. «Imagina lo que es oír a Patricia Abascal hablar de Lehman Brothers, que se debe creer que hace esquina con la Quinta Avenida. Que esta gente pretenda un viernes a las diez y media de la noche debatir una ponencia marco me parece que es tener muy mala intención. Nuestros afiliados no son ni incultos ni burros. Simplemente no era el momento», dijo Javier Pina en el diario, en el que, según la ejecutiva deberá retractarse.
Según ha podido saber este periódico fue Santi Ferrer y no Abascal el que habló de Lehman Brothers. Paradójicamente, la ejecutiva da curso a la denuncia de Abascal por esta cuestión, y no ha actuado igual con la que anteriormente presentó Ferrer por otros incidentes, mucho más graves.
Desmotivado por los gritos y el comportamiento maleducado de algunos de los críticos en la asamblea de Vila, Ferrer explicó a través de Facebook que, en su día, denunció a la dirección del partido que en una reunión de la ejecutiva insular, de la que no forma parte, alguna persona le difamó. Ferrer lamentó que la ejecutiva no hubiese actuado. «A los órganos del partido no les ocupa ni un momento corregirlo por mucho que se les informe de ello», dijo Ferrer en su relato de los hechos, en los que agregaba otros incidentes que sufrió en otras reuniones: en un comité insular le amenazaron con pegarle y en otro, según explicó, le gritaron «sinvergüenza y mentiroso». Tarrés dijo a este periódico que en la reunión de la ejecutiva del pasado jueves, en la que se analizaron los incidentes de Vila, se abordaría la denuncia de Santi Ferrer.
Por otra parte, el sector crítico confía en ganar hoy «holgadamente» la votación para elegir a los dos representantes de Ibiza al congreso federal de Sevilla. Los críticos quieren que los delegados sean Dessiré Ruiz y José Manuel Bar. Por contra, el ahora llamado grupo renovador, apoyado por los oficialistas, presentarán otra propuesta. Silvia Limones, portavoz de este grupo, aseguró anoche que todavía no estaba cerrada. Se barajaban los nombres de Albert Marí, Vicent Torres y la propia Limones.