JOAN LLUÍS FERRER | SANT ANTONI
Un orondo cerdo de 235 kilos de peso quedó transformado ayer por la mañana, en cuestión de cinco horas, en un centenar de kilos de sobrasadas y butifarrons, que servirán para saciar el hambre de los asistentes del certamen Sant Antoni Rural de este año, que tendrá lugar el 22 de este mes, dentro de las fiestas patronales de esta localidad.
El animal, que había sido esmeradamente criado en la casa de Toni Vedraner, de Sant Agustí, fue sacrificado a las ocho de la mañana y transportado acto seguido a la Cooperativa Agrícola de Sant Antoni, donde una docena de miembros de esta entidad, procedieron al ritual de limpiar, descuartizar y cortar la carne. Al frente del operativo se encontraba el matancer profesional Pep Benet, con muchos cerdos sacrificados en su dilatada trayectoria.
La eliminación del pelo que recubre el ejemplar ya inerte se realiza mediante el no muy campestre pero sí práctico soplete y se remata la faena frotando el cuerpo ya pelado con piedras de gran porosidad (pedra tosca), dejando la superficie lisa, monda y lironda.
Tras abrirlo en canal y retirar la cabeza y las extremidades, se va vaciando la abundante carne de su interior, que se transporta hasta mesas cercanas, donde sigue siendo cortada en pedazos más pequeños. De allí irá a la trituradora, y de allí, con una textura ya mucho más fina, a grandes fuentes donde se mezcla bien, al tiempo que se le añaden las especias necesarias para luego convertirse en sobrasada y butifarra.
Envase «natural»
En un rincón, un grupo de mujeres se ocupaba de limpiar los intestinos del animal, tradicionalmente usados como recipiente natural del embutido. Aunque en ocasiones se utilizan materiales sintéticos, los responsables de la matanza de Sant Antoni recalcan que «aquí todo es completamente natural».
Todo este esfuerzo, que culminó a primera hora de la tarde, no es sino el paso previo a la celebración, el próximo 22 de enero, del Sant Antoni Rural, el acontecimiento que todos los años reúne en la Cooperativa a cientos de personas, tanto socios como amigos y vecinos en general, para participar en una jornada de sabor eminentemente agrícola y campesino.
Entonces, se celebrarán concursos, atracciones y juegos payeses de Ibiza, con la novedad, según explicaba un portavoz de la Cooperativa, de que este año habrá una gincana rural que deparará diversión asegurada a sus participantes.
Esta actividad, junto con la gran paella que ofrece la Cooperativa a sus socios con motivo de su asamblea anual, es uno de los principales acontecimientos públicos que se desarrollan en esta entidad del municipio.
El dato
EL ANIMAL
Un cerdo de 230 kilos
El cerdo, que fue sacrificado en Sant Agustí antes de ser transportado hasta la Cooperativa de Sant Antoni, pesaba 230 kilos y produjo un
centenar de kilos de embutido.