EUGENIO RODRÍGUEZ | IBIZA
La nueva alcaldesa de Sant Josep, Neus Marí, Berris, reconoce abiertamente en el primer día de su mandato que la construcción del campo de golf previsto por el Grupo de Empresas Matutes serviría para «reactivar» Platja d´en Bossa. Sostiene que este proyecto tiene «la parte positiva» de que está ligado a «una zona hotelera ». «Es distinto a promoverlo en medio de no sé dónde y que para amortizarlo el promotor deba pedir la construcción de uno o dos hoteles», dice.
Marí asegura desconocer si el Grupo Matutes tiene intención de seguir adelante con el proyecto previsto desde hace años. «He oído que con la construcción de la balsa de pluviales de la carretera quizá no queda suficiente espacio. Como infraestructura de oferta complementaria es importante porque en nuestro municipio no existe ninguna», apunta, para agregar acto seguido: «Somos conscientes de que Platja d´en Bossa es una zona turística madura y necesita algo que la reactive. La parte pública puede ayudar con la reconversión de espacios [la urbanización de calles] y la privada podría impulsar una infraestructura».
Hace pocos días el Grupo de Empresas Matutes reconocía que había desistido del recurso contencioso administrativo presentado contra el Consell por la negativa a autorizar el golf de Platja d´en Bossa y puntualizaba que no se ha renunciado a su construcción. Al ser preguntada sobre la posibilidad de pedir al Consell que facilite la tramitación de este equipamiento (AENA también informó en contra por el riesgo para la seguridad aérea), la alcaldesa dijo que todas las administraciones actuarán «conjuntamente». «Si ahora mismo la normativa no lo permite, habrá que esperar. No nos vamos a perjudicar unos a otros», señala.
Felicitación de Matutes
Neus Marí dice que el miércoles recibió una llamada del exministro bel Matutes, quien le dejó un mensaje de felicitación, pero apunta que no ha hablado con él sobre el proyecto del golf.
Para evitar este proyecto el anterior equipo de gobierno previó en el nuevo plan urbanístico, que todavía se está tramitando, el desarrollo urbanístico de un espacio de 80.000 metros cuadrados junto al hipódromo de Sant Jordi y, como contrapartida, en lugar de la cesión de una parcela en el mismo sector, la de una superficie de casi 500.000 metros cuadrados que coincide con los terrenos donde se proyecta el campo de golf. Esta zona quedaría calificada como espacio libre público. Marí asegura que no puede pronunciarse sobre esta propuesta «hasta que vea los planos». «No sé cómo está previsto. No sé cuántos metros debería tener el promotor para ceder tanto espacio verde. Me parece extraño. Al final [un golf] es un poco zona verde. El efecto de verde lo tiene», indicó.
El anterior gobierno del PP también había previsto un segundo campo de golf entre la zona de Cala Tarida y Comte. «Lo desconozco», dice la nueva alcaldesa, quien insiste en que «la teoría siempre es la misma»: «Se debe regar con agua depurada y no se puede hacer en una zona protegida». Marí también entiende que la planificación de este tipo de equipamientos debería hacerse a escala insular. «No se trata de buscar un número de campos de golf concreto para cada municipio», señala.
El nuevo plan urbanístico
Sobre el nuevo plan urbanístico, Marí sostiene que se tiene que reunir con el equipo redactor para evaluar «la posibilidad de continuar tal y como está o modificarlo». En todo caso, la primera edil dice que, durante el traspaso de poderes, el exconcejal de Urbanismo, Josep Antoni Prats, explicó a su sucesor, Javier Marí, y al nuevo edil de Medio Ambiente, Juan Ribas, que « se tiene que hacer una nueva exposición pública». «Dijo que se debía a un condicionante legal. Por un lado, no queremos que se retrase más, pero si se debe someter a exposición pública quizá lo aprovechamos para introducir alguna cosa, como la regulación de los núcleos rurales u otras cuestiones que negocia el Consell», dice.
Prats aclaró que no se tiene que hacer una nueva exposición de la normativa (sería la tercera) sino solo de la calificación como suelo urbano de los terrenos de Cala Tarida y Platja d´en Bossa que habían quedado fuera de ordenación. Este problema se subsanó mediante la ley de sa Coma.
El Consistorio está a la espera de recibir un informe de Navegación Aérea (obliga a reducir la altura máxima de dos unidades de actuación) para obtener el informe favorable de AENA. Luego las normas se remitirían a la Comisión de Medio Ambiente y al Consell para su aprobación definitiva.