LAURA FERRER ARAMBARRI | IBIZA
Javier Moro, ganador del Premio Planeta 2011 con ´El imperio eres tú´, demostró ayer, durante la presentación de la novela en la librería Hipérbole de Vila, que sabe meterse al lector en el bolsillo, no solo con sus libros, todos ellos superventas, sino también con su oratoria amena. A través de las preguntas que fue desgranando el poeta Julio Herranz durante la presentación, el escritor recorrió su última novela, pero también los avatares de la vida de un escritor. Así , confesó que no le pesa el Premio Planeta ni la intensa promoción que supone. «Más que un peso es un globo de helio», dijo, y añadió que en sus comienzos no le llamaban de ningún medio para promocionar su primer libro, con lo que su primera entrevista «en Radio Getafe a las cuatro de la mañana» le supo a gloria.
Moro aseguró que jamás se ha presentado a un premio y que fue su editora la que movió ´El imperio eres tú´ y lo postuló para el Planeta. El pseudónimo que escogió, Agustín San José, en honor al lugar donde se ubica su casa en Ibiza, hizo que muchos amigos ibicencos conociesen la identidad que se escondía detrás. No en vano fue en Ibiza donde acabó la novela, «entre los meses de abril y mayo de este año», y en la isla también escribió ´Pasión india´.
Moro, que ha tardado tres años en completar esta novela por la cuidada documentación histórica que hay detrás de cada línea, cuajó la presentación de jugosas anécdotas de los personajes que la pueblan. Entre ellos, su principal protagonista, Pedro I de Brasil, que fue educado no en la cultura sino «en desflorar mocitas» y que se casó con Leopoldina, archiduquesa de Austria, una mujer ilustrada «que solo lo conocía por su imagen en una medalla» y que lo primero que hizo fue enseñarle su colección de lepidópteros. Su futuro esposo se quedó indiferente. «Pedro I pasó de gamberro a político, que parece ser la evolución natural, darwiniana», comentó Moro, lo que provocó las risas del público, más de medio centenar de lectores, mayoritariamente mujeres.
Confesó que más que un bombón de personaje Pedro I era una «chuleta de cordero de personaje», en referencia a su forma de ser un tanto ruda, pero que, al fin y al cabo, «logró unificar Brasil». «Este país es un gigante gracias a las personas que aparecen en el libro», subrayó.
También narró el desembarco de la corte del padre de Pedro I, Juan VI, que llegó a Brasil tras un tortuoso viaje de cuatro meses que había partido de Portugal con el 10 por ciento de la población del país, huyendo de Napoleón. «Su madre, Carlota Joaquina y sus damas bajaron del barco con turbantes en el pelo», recordó Moro. Las brasileñas, pensando que se trataba de una moda, la copiaron. «Habían tenido que raparse durante el viaje porque se infestaron de piojos», desveló el autor.
La presentación comenzó con la lectura, a cargo de la actriz Lola Luque, de una carta escrita por Pedro González, librero de Hipérbole, como homenaje a Moro, que reflexionaba sobre el papel de las librerías que «a pesar de todas las incertidumbres» son «baluartes» y «guardianes» de los libros, como el de Moro al que definieron como un escritor que sabe inocular su pasión por lo escribe a sus lectores.