JUAN SUÁREZ | IBIZA
El hijo mayor de Carolina de Mónaco, Andrea Casiraghi, ha vuelto de vacaciones a Ibiza para pasar unos días con un grupo de amigos con los que ha disfrutado del sol, el mar y la gastronomía local.
Andrea llegó el pasado viernes a bordo del yate del principado, ´Pacha III´, nombre de la unión de las iniciales de los tres hijos con el que la princesa de Mónaco bautizó el yate. Casiraghi fondeó en Formentera, donde disfrutó de un baño y comió en el restaurante Juan y Andrea. Por la noche estuvo en el Casino de Ibiza y al día siguiente volvió a navegar hacía Cala Jondal, donde también degustó la cocina mediterránea del restaurante Yemanyá, acompañado de un grupo de nueve amigos entre los que se encontraba, al parecer, su exnovia, la alemana Carolina von Stauffemberg.
El sábado, el ´Pachá III´, fondeó ante es Vedrá para divisar la magnífica vista del islote y posteriormente se dirigió a Benirràs. La pandilla de amigos de Andrea desembarcó en la playa para ver la fiesta de los tambores, que se celebra cada domingo en este emblemático rincón de Sant Joan. Andrea portaba un pareo tricolor, el torso al descubierto y como un turista más disfrutó de un baño junto a sus amigos.