J. LL. FERRER | IBIZA
El senador por Balears y veterano político del PSM Pere Sampol aseguró anteayer, en la presentación de su libro ´Espanya no té remei´, que uno de los problemas del Estado consiste en que «hay un complejo de superioridad de unos sobre otros», mientras que autonomías como, por ejemplo, Balears, presentan «un complejo de inferioridad» que puede acabar teniendo graves consecuencias.
Sampol manifestó su pesimismo sobre la situación política española, especialmente debido al auge de la extrema derecha. «Antes estaba Federico Jiménez Losantos y era un ser pintoresco, al que escuchabas una vez a la semana para reírte, pero es que ahora hay 200 Federicos», manifestó indignado el parlamentario mallorquín. La trama mediática de la derecha radical es la que estimula un sentimiento de «odio» hacia los catalanoparlantes u otros pueblos no castellanos de España.
En este sentido, el senador por Balears –su libro consiste en una recopilación de sus intervenciones en la Cámara Alta– dijo que, así como en la transición política «la pluralidad lingüística era algo aceptado en España», no sucede lo mismo en la actualidad, cuando esa pluralidad «es combatida» por esos medios de comunicación.
Las aportaciones de Balears
Especial énfasis puso Sampol en el «expolio fiscal» que, a su juicio, sufre Balears a manos de otras autonomías que reciben grandes cantidades de dinero procedentes de las islas. «Hemos hecho unas aportaciones económicas brutales al conjunto del Estado, nos hemos empobrecido por ello y encima tenemos que seguir pagando», recalcó el político nacionalista, quien aseguró que «no hay ningún territorio que haga aportaciones semejantes a las que hace Balears». «El Estado se lleva el 14 por ciento de todo lo que producimos cada año», afirmó.
La vocación centralizadora del Estado continúa vigente aún, según dijo, como lo prueba el hecho de que las infraestructuras generales se planifican «para potenciar la capital, Madrid». Es el caso de las vías del tren de alta velocidad, que siguen el modelo radial «implantado por los Borbones» en el siglo XVIII.
«Han hecho trenes de alta velocidad para ricos, pero no hay trenes para transportar mercancías desde y hacia los puertos, y han de llevarse en camiones», explicó en otro momento de su intervención.
Ante esta situación política, Sampol consideró posibles tres escenarios en el futuro. La primera hipótesis es «la asimilación cultural y la ruina económica» de Balears y otras autonomías. La segunda posibilidad es que se produzcan votaciones en algunos de esos territorios, como Catalunya, a favor de la independencia, pues el número de personas partidarias de la secesión aumenta en los últimos años, según recordó. Y la tercera alternativa es «avanzar hacia un Estado federal».
En cualquier caso, Sampol reiteró el convencimiento que da título a su libro: «España no tiene remedio, y si lo tiene, depende de nosotros. O dejan de practicar la rapiña o tendremos que marcharnos», proclamó.
El acto fue presentado por el historiador Manel Santana, que dedicó todo tipo de elogios a Sampol y dijo que el libro contiene, además de una crítica al sistema actual, propuestas concretas para mejorar el funcionamiento institucional y financiero.