IBIZA | JOSÉ MIGUEL L. ROMERO
El director insular de Patrimonio del Consell de Ibiza, Josep Maria López Garí, considera que la decisión adoptada el pasado lunes por la Comisión Insular de Patrimonio Histórico Artístico (Ciotupha) respecto a los restos arqueológicos hallados durante la construcción del colegio público Sa Bodega «es muy clara» y «no ha de ser interpretada»: «Habla de conservar y museizar todos los restos, en genérico», señaló ayer Garí. La Ciotupha dejó el pasado lunes sobre la mesa el expediente presentado por el Ayuntamiento hasta que sea presentado «un proyecto técnico modificado que contemple la conservación y museización de los hallazgos».
La arqueóloga municipal, Rosa Gurrea, y los arqueólogos que trabajan sobre el terreno, así como los responsables del Consistorio, entre ellos la alcaldesa, Lurdes Costa, expresaron el martes su convencimiento de que el hipocausto (cavidad subterránea usada en la antigüedad para calentar baños y viviendas) es el único resto de la excavación que tiene suficiente relevancia para ser museizado y que sea visible, mientras que el resto debería ser conservado enterrado, nunca destruido. Pero el director insular de Patrimonio no comparte esa idea. A su juicio, con museizar solo el hipocausto «no se cumpliría» con el acuerdo de la Ciotupha. «Hablamos de máximos, no de mínimos. Museizar el hipocausto no es un máximo, en ningún caso», advirtió Garí, que subrayó que durante el debate de la ponencia se valoró especialmente «el conjunto de estructuras arquitectónicas» de uno de los sectores de la excavación porque «es muy interesante, incluida alguna canalización de época romana y otra de época púnica que habría que seguir excavando para ver qué conexión tenía con el resto de estructuras». En este sentido, Patrimonio apuesta por museizar y que quede visible «la unidad arquitectónica» sacada a la luz.
«Toca trabajar conjuntamente»
«Ahora lo que tocaría es que los técnicos redactores que tienen que modificar el proyecto del edificio del colegio se reuniesen con el departamento de Patrimonio del Consell para trabajar conjuntamente, igual que hemos hecho en otras ocasiones, para ver exactamente qué es lo que es más interesante mantener dentro de unos máximos de conservación general», aconsejó. «Sería muy importante que haya esa colaboración para trabajar en un proyecto que tenga el visto bueno del departamento de Patrimonio del Consell y nos aseguremos de que cuando vuelva a pasar por la Ciotupha, lo que se presente ya sea lo que quiere la ponencia», añadió.
La conselleria de Educación anunció el martes que paralizaba la construcción del centro hasta introducir en el proyecto las modificaciones necesarias para cumplir con lo prescrito por la Ciotupha, si bien no indicó en ningún momento que sus técnicos ni el arquitecto, Ángel García de Jalón, se fueran a poner en contacto con Patrimonio para hallar las soluciones.
Respecto a los retrasos que se puedan producir debido a la necesidad de adaptar el proyecto, así como el incremento del presupuesto que conllevará, Garí recordó que existe «la arqueología preventiva, que es excavar antes de dar otros pasos». «Para ahorrar tiempo y dinero público es preferible excavar previamente para que el proyecto se adapte a esos resultados y no se tengan que hacer modificaciones», que es lo que ha ocurrido tanto con este proyecto como con el de, por ejemplo, el Castillo, sede del futuro Parador Nacional.