FORMENTERA | CARMELO CONVALIA
El juez de Instrucción del juzgado número dos de Ibiza ha admitido sendos recursos de la acusación pública y de la particular que abren la vía del delito doloso de homicidio en el caso del atropello de Álvaro Abadía, que se produjo a las 10 horas del 8 de agosto de 2009 en la puerta de la Fonda Pepe, en Sant Ferran. Como consecuencia de las heridas fue trasladado al Hospital de Son Dureta, donde falleció al mediodía.
El abogado de la familia y tío de la víctima, Trinitario Abadía, explicó a este periódico que la investigación del caso ha dado un giro con la declaración de un nuevo testigo que se produjo en febrero de este año ante los juzgados de Manresa, a través de un exhorto.
El autor del atropello, Iván P.J., fue detenido por la Guardia Civil el día 10 de agosto, aunque en principio el juez dejó entrever que se trataba de una imprudencia, extremo que no fue compartido ni por el fiscal ni por la acusación particular. El detenido aseguró en sus declaraciones, por dos veces, que «quería hacer una broma». Tras 42 días en prisión fue puesto en libertad provisional con una fianza de 8.500 euros.
La principal novedad del caso radica en la declaración del testigo que presenció la escena «a seis metros de distancia». Según sus palabras, la víctima y su pareja se disponían a entrar en el bar de la Fonda Pepe para desayunar, entonces pudo ver como un hombre entró en la furgoneta que estaba aparcada descargando material, la arrancó y embistió contra el hombre, que antes había dejado pasar a su mujer.
La declaración añade: «El conductor dio entonces marcha atrás unos cuatro metros y lo volvió a embestir, hizo de nuevo marcha atrás unos dos metros y salió andando». El nuevo testigo considera en su manifestación que las versiones que leyó en los medios de comunicación daban a entender que se trataba de un accidente y afirma: «En verdad fue premeditado porque le embistió y le volvió a embestir». Ahora el juez realizará nuevas diligencias antes de cerrar la instrucción del caso.
Retraso en el traslado a Palma
La familia también ha presentado una reclamación administrativa contra el Estado, el 061 y la conselleria balear de Salud por el retraso de cuatro horas que se produjo en el traslado aéreo de Formentera a Palma. Considera que ese tiempo pudo ser crucial para que Abadía hubiera podido salir con vida del quirófano.