IBIZA | MARTA TORRES
Un total de 16 pacientes de Nefrología de Ibiza siguen el tratamiento de diálisis peritoneal en sus casas, según informaron ayer médicos del servicio de Diálisis del hospital Can Misses. El Ib-Salut destaca que esta cifra representa el 30 por ciento del total de pacientes del servicio, una cifra que asegura que está por encima de la media nacional, que se sitúa en el 10 por ciento. De hecho, afirma que en Balears la de las Pitiusas es el Área de Salud con una mayor presencia de este sistema.
Este año, la mitad de los enfermos que han tenido que empezar un tratamiento de diálisis, es decir, siete de catorce, lo han hecho siguiendo la diálisis peritoneal domiciliaria.
Desde el Ib-Salut explican que este sistema permite al paciente eliminar las sustancias tóxicas a través de la membrana peritoneal, algo que puede hacer de forma manual o automatizada. De hecho, el tratamiento puede realizarse durante la noche mientras duerme. Para poder seguir este método a los pacientes se les implanta un catéter en el peritoneo a través del cual se introduce el líquido de la diálisis.
La principal ventaja es que el enfermo no tiene que acudir tres veces cada semana al hospital para someterse a la hemodiálisis. Tampoco es necesario pinchar al paciente ni provoca intolerancia. El enfermo únicamente tiene que acudir al hospital para las revisiones, que se llevan a cabo cada uno o dos meses. «Es un método más fisiológico y da más independencia, libertad e intimidad a los pacientes», señalan desde el Ib-Salut.
Este sistema también altera menos la vida diaria de los enfermos, ya que al no depender de los horarios establecidos para acudir al hospital a hemodiálisis, les permite mantener su vida laboral y personal. El jefe del servicio de Nefrología de Can Misses, Ángel Solís, señala que estos pacientes «son los que más han participado en la elección de su tratamiento» y apunta, además, que la diálisis peritoneal domiciliaria «presenta un menor coste y mayor eficiencia que la hemodiálisis».