FORMENTERA | CARMELO CONVALIA
Pau Donés está cocinando, arroz integral con pollo salteado y una ensalada de tomates, queso fresco y canónigos. Se esmera, pone sus cinco sentidos en cada gesto que hace y maneja la sartén de la misma forma como ha decidido tomar las riendas de su carrera musical, con el sello independiente que ha creado, Tronco Records: «Para que nadie nos diga lo que tenemos que hacer», afirma. Mientras cocina cuenta que cuando está de gira —estos días viaja a Cantabria, Palma de Mallorca, Huelva, Burgos y Málaga— no escucha música, tantas notas se le acumulan en la cabeza y es por eso que agradece el silencio cuando comparte furgoneta con los músicos que le acompañan en Jarabe de Palo.
Donés se estableció en Formentera hace una década, se compró una casa donde también tiene un estudio y afirma que le gusta la isla por lo contrario que a muchas personas: «A la gente le pone que sea un sitio muy cool, como muy exclusivo y muy especial, en cambio a mí me pone que sea un sitio con gente normal y corriente, y lo único que la hace especial es vivirla cuando no está llena. Si tuviera que venir de vacaciones seguramente no vendría». Al cabo del tiempo ha hecho un montón de amigos y tiene la sensación de estar «en casa».
Su carrera musical se resume en seis discos y un libro disco con el proyecto Orquesta Reciclando. Pasó por dos firmas discográficas multinacionales con cuya relación asegura sentirse «muy agradecido». Sin embargo ahora ha decidido crear su propio sello apostando por «el arte, la calidad y la creatividad».
Sello independiente
Pau Donés es el alma de Jarabe de Palo, autor y compositor de las canciones, también maneja todos los contratos. Los músicos van cambiando, según la época, y en cada momento encajan en el proyecto que propone. Afirma que la música es «un trabajo de equipo».
Esa idea no solo la lleva al escenario, en sus directos, sino que también la aplica a su empresa discográfica: «Tronco Records es un taller de música, hacemos canciones, las grabamos con mucho cariño y fijándonos en el detalle; nos hacemos el videoclip, las portadas y luego todo eso lo vendemos», también diseñan y asumen todo el trabajo de promoción de los nuevos productos. Ese taller de música con grandes aspiraciones está formado por su hermano, Marc Donés, por Susana Lagner, Neus Larrés y él mismo.
En la primera semana de septiembre Donés ha estado trabajando en su nuevo proyecto, que todavía no tiene nombre, y que supone un cambio radical en el sonido que se ha acuñado como jarabesco: «He estado terminando las estructuras de las nuevas canciones del disco y si todo va bien saldrá en febrero de 2011. He escrito las letras y las melodías, también he hecho los arreglos y he vuelto al rock and roll».
En un arranque de sinceridad se muestra convencido de que en realidad no es «un gran artista ni un gran cantante, ni mucho menos». En cambio se considera «un buen compositor», que monta bien las canciones: «Esta es la parte que más me gusta porque es muy personal y sobre todo si estoy en Formentera».
Durante los últimos 15 años se ha etiquetado la música de Jarabe de Palo como de rock latino, en donde se incorporaba la fusión de numerosos ritmos. Pero ahora Donés afirma que, con 43 años, lo que le viene a la cabeza es rock and roll: «Mi generación ha mamado del rock con un montón de referencias y finalmente he decidido volver a una formación básica de cuatro: batería, bajo y dos guitarras, y eso es lo que vamos a volver a hacer, son canciones cañeras, potentes con letras con mensaje. En mi caso siempre está presente el amor, la libertad y ahora los niños, quizá por el hecho de ser padre».