IBIZA/PALMA | A. FERRER/ M.ADROVER
El presidente del PP, José Ramón Bauzá, sigue a todo ritmo con su operación de limpieza del partido para afrontar los comicios electorales de mayo de 2011. Bauzá ha empezado a comunicar a varios compañeros imputados en casos de corrupción de la época Matas que no estarán en las listas electorales del partido conservador. El único aspirante a candidato que se vería afectado por esta situación en Ibiza, el alcalde de Sant Antoni, José Sala, aseguraba ayer que no ha recibido ninguna comunicación sobre este asunto.
Sala, que se ha postulado para encabezar la lista del PP al Consell de Ibiza, ha sido el destinatario de mensajes públicos –en ocasiones bastante claros– del nuevo presidente regional de los conservadores. Aún así de momento «nadie» le ha llamado para decirle nada, aseveraba ayer por la noche.
«No sé si me llamarán o no», comentó en conversación con este rotativo, aunque a renglón seguido añadió: «Supongo que si se dirigen a todos los imputados, yo no seré una excepción», reflexionó. Sala está siendo investigado por el acuerdo urbanístico para recalificar ses Variades a través del PTI.
Uno de los primeros en recibir la noticia en boca del presidente popular ha sido el portavoz del PP en el Consell de Mallorca, Jaume Font. El ex conseller de Medio Ambiente, visiblemente afectado por el tema, tiene previsto ofrecer su versión de los hechos en una comparecencia pública en la mañana de hoy. Según confirmaron ayer desde el Partido Popular, José Ramón Bauzá solo ha podido comunicar personalmente su decisión a unos pocos militantes encausados por casos de corrupción «por motivos de agenda».
De todas formas, la mayoría de los imputados con alguna opción de estar en las listas electorales ya conocían desde hace un mes las intenciones de Bauzá. El presidente conservador ha dejado claro en diversas ocasiones que el PP se presentaría a las elecciones sin encausados en sus listas.
También se lo podrían haber comunicado a los otros integrantes del Consell de Mallorca con causas pendientes ante la justicia. Este es el caso de Pedro Álvarez, Fernando Rubio y la ex consellera Rosa Puig. En cuanto a diputados, los imputados Antoni Serra y el ex conseller Joan Flaquer esperan la inminente llamada de Bauzá. No han hablado con el máximo dirigente conservador, pero tienen claro que tampoco serán candidatos.
Los principales damnificados por la decisión de Bauzá serán los ex consellers de la época Matas y pesos pesados del partido, Font, Flaquer y Puig. Su retirada obligada puede tener consecuencias para el partido, ya que representan un sector importante. Flaquer, salpicado en el caso Ibatur, cuenta con influencias en el sector empresarial, por ejemplo.