SANT ANTONI | NAHUEL L. A.
Los cartagineses y los romanos vuelven a tomar la playa de s´Arenal en Sant Antoni este fin de semana. Se trata de la sexta edición de la fiesta que organiza la Associació de Cartaginesos i Romans en colaboración con el Ayuntamiento de Portmany y que está incluida dentro del programa de Festes de Sant Bartomeu. La fiesta consiste en que los vecinos de Sant Agustí, con armaduras romanas, y los de Sant Antoni, ataviados con trajes cartagineses, se enfrentan los unos con los otros en una gran batalla a tomatazos.
Para hacer que el evento, que tiene un fuerte sentido pedagógico además de lúdico, sea accesible a todas las edades, la organización ha optado este año por hacer dos fiestas. Con el fin de enseñar historia de las islas de forma divertida, una fiesta con temática púnica y romana tuvo lugar ayer para los más pequeños (entre tres y doce años) en un pequeño espacio de la playa de la bahía de Sant Antoni. Los organizadores del evento habían habilitado para la ocasión diversos juegos entre los que destacaron el tiro con arco y el tiro con onda. Aunque los niños debían ir disfrazados de romano o de cartaginés, algunos ´espontáneos´ que pasaron casualmente por el paseo de la playa, no tuvieron ningún problema para participar. Bajo la supervisión de los monitores, formaron dos equipos: uno rojo (romanos) y otro azul (cartagineses) y se repartieron por el espacio para agilizar la dinámica de los juegos.
Los pequeños lo pasaron en grande ante la atenta mirada de sus padres, que veían como sus hijos, como si de un entrenamiento militar se tratara, sorteaban aros y neumáticos sin dificultad, se deslizaban por un plástico embadurnado con lavavajillas o navegaban de forma intrépida por el mar de la playa de s´Arenal. No faltaron ocasiones en las que, armados con cámaras fotográficas, ofrecieron su ayuda a los monitores de los juegos que, de forma voluntaria, dirigían los movimientos de los niños.
La fiesta continuará esta tarde a las 19 horas con la gran batalla incruenta que enfrentará a cartagineses y romanos en la misma playa, al estilo de las Guerras Púnicas, y terminará, como siempre, con un tratado de paz y una torrada festiva.