IBIZA | R. SÁNCHEZ
La empresa mixta Itusa, participada mayoritariamente por el Ayuntamiento de Ibiza, sacará a concurso público la venta de los solares sobre los que se levantan actualmente los bloques de viviendas protegidas del grupo Santa Margarita, tras su derribo, que se ejecutará este otoño después de que los últimos trece propietarios firmaran el martes la expropiación. Itusa pondrá como precio de partida para este concurso el de las tasaciones inmobiliarias de los terrenos. Las dos que se han realizado cifran el valor de estas parcelas, situadas en el centro de la ciudad, entre 12 y 14 millones de euros, explicó el primer teniente de alcalde de Vila, Santiago Pizarro.
Al ejecutarse la expropiación, los solares pasarán a ser propiedad de Itusa, que, al estar participada en un 75 por ciento por una administración pública, debe seguir unos procedimientos determinados para su venta; de ahí que se haya recurrido a convocar un concurso público. El pliego de condiciones de este concurso está siendo redactado y se prevé que esté terminado al concluir septiembre, coincidiendo con la fecha en la que deben entregar las llaves de los inmuebles los últimos ocupantes.
Itusa ha escogido para esta enajenación la fórmula del concurso público en lugar de la subasta con el fin de poder controlar las condiciones en que se efectuará la misma, por lo que el pliego que se está preparando puntualizará aspectos como la aceptación o no de ofertas por debajo del precio de partida que se establezca.
«Estamos estudiando todos los recovecos legales para tener garantizado que el precio de los solares nos servirá para cubrir las deudas que tiene el proyecto Eivissa Centre hasta ahora. La venta de estas parcelas servirá para pagar los créditos hipotecarios que hay sobre el edificio de es Pla de Vila [en el que han sido realojados los residentes del grupo Santa Margarita], y con los posibles beneficios se quiere financiar la construcción de un auditorio municipal y escuela de música en el antiguo edificio de la Delegación del Gobierno», indicó ayer Pizarro.
De las construcciones incluidas en el proyecto inicial de Eivissa Centre ya se ha ejecutado el nuevo colegio de Sa Graduada. El antiguo se cederá al Ministerio de Justicia para ubicar allí los nuevos juzgados y el parking subterráneo se construirá mediante una concesión. De esta forma solo el auditorio y la hipoteca sobre el nuevo edificio de viviendas quedan pendientes de la venta de las parcelas del grupo Santa Margarita. «En el pliego tenemos que garantizar, como mínimo, que las deudas se paguen. Creemos que los solares pueden dar para cubrir esas deudas y obtener una ganancia que permita la construcción del auditorio, ya veremos si en parte o totalmente», matizó el primer teniente de alcalde.
Traslado de hipoteca
El Ayuntamiento debe esperar este mes para que todos los propietarios abandonen Santa Margarita y aprovechará ese plazo para ultimar la licencia municipal de derribo de las viviendas y elaborar el pliego de condiciones para la enajenación de los solares como bien público, que debe ser aprobado por el consejo de administración de Itusa.
El valor de los terrenos hace que no sean muchos los posibles interesados en optar a este concurso, por lo que los responsables municipales estudian ahora si ambos solares se enajenarán de forma conjunta o por separado, para posibilitar que algunos interesados puedan presentar ofertas a una sola parcela. Pizarro afirma que existen dos tasaciones de los terrenos: una elaborada por una sociedad de tasaciones privada y otra por una entidad bancaria.
Se trata de una caja de ahorros que ha valorado los solares para trasladar a estos la hipoteca existente sobre el edificio de viviendas de es Pla de Vila. «Se trata del crédito que firmó el constructor para la edificación, pero se trasladará a los solares de manera que los pisos se entregan libres de cargas a sus nuevos dueños», aclaró.