IBIZA / PALMA | N. G. G. / E. P.
La Guardia Civil sospecha que un hombre de origen francés que vivía en las cuevas de Benirràs, que ya ha declarado en relación al origen del incendio, sería el presunto responsable del fuego, según confirmaron ayer fuentes del instituto armado, que señalaron que tras ser interrogado fue puesto en libertad, aunque se encuentra «imputado».
«Se le ha tomado declaración como presunto responsable y se le ha imputado», señaló un portavoz de la Guardia Civil. Al ser preguntado sobre si la imputación es responsabilidad del juez, aclaró que la actuación realizada con este hombre es «una especie de detención».
Como ya informó ayer este diario, este individuo negó tener cualquier relación con lo sucedido y señaló que no había encendido fuego alguno. Tras recoger su testimonio, fue puesto en libertad, aunque al parecer se le considera sospechoso.
Según las mismas fuentes, los encargados de la investigación de este caso han tomado declaración ya a seis personas y han entrevistado a más de doce. No obstante, se espera recabar más testimonios entre las personas que estaban en la playa, si bien algunas de estas ya han abandonado la isla porque estaban de vacaciones, por lo que tendrán que contactar con ellas, señalaron las citadas fuentes.
El incendio, extinguido
Por otro lado, el Servei d´Emergències del 112 informó ayer de que a las 19.40 horas el incendio fue dado finalmente por extinguido, una semana y media después de que se declarara, y que la superficie afectada ascendía a unas 375 hectáreas de pinar.
En relación al incendio, el grupo popular pidió ayer la comparecencia urgente en el Parlament del presidente del Govern, Francesc Antich, para explicar la gestión realizada para atajar y sofocar el fuego. Así lo anunció el portavoz de los populares, Antoni Pastor, que destacó que la gestión está llena de «dudas e incógnitas». Pese a no especificar qué dudas envuelven la actuación, desde el PP consideraron que la comparecencia de Antich es obligada con el fin de que aclare si la coordinación y gestión de recursos disponibles fue la correcta, ante las graves consecuencias para el territorio.