IBIZA | N. G. G.
El tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial ha condenado a pagar indemnizaciones de entre 45.000 y 225.000 al matrimonio juzgado por abusar sexualmente de sus hijas y al amigo de la familia que también forzó a varios de los hijos, según recoge la sentencia dictada el pasado 27 de julio que fue hecha pública ayer.
Concretamente, el padre, José J. S. Navarro, tendrá que abonar un total de 225.000 euros: 75.000 a dos de sus hijas y 25.000 a los otros tres –estas cantidades para cada uno–. La madre, Margarita M. F. Planells, tendrá que indemnizar a una de las chicas con 50.000 euros y a otras dos con 25.000 euros. El tercer procesado en esta causa, Pierre-Marie Olivier Santerre, ha sido condenado a pagar 15.000 euros a los tres hijos mayores.
Estas indemnizaciones fijadas por la Audiencia Provincial responden a la petición realizada por la acusación particular. No obstante, dependerá de la solvencia de los acusados el poder hacer frente al pago de las mismas.
En la sentencia, el tribunal ratifica también las penas de prisión que en el juicio, celebrado el 21 de julio, solicitó la representante de la Fiscalía y aceptaron cada uno de los procesados, quienes reconocieron todo lo sucedido.
Así, José J. S. Navarro ha sido condenado a 24 años y ocho meses de prisión por cuatro delitos de abusos sexuales continuados sobre tres de sus hijas y por uno en grado de tentativa respecto a la cuarta, así como por otro de agresión sexual y uno de maltrato habitual sobre toda su familia. A Pierre-Marie Olivier Santerre, por su parte, se le han impuesto nueve años de cárcel por tres delitos de abusos sexuales. En estos dos casos, el tribunal precisa que se les reducirán de la pena los dos años que ya han pasado en prisión preventiva.
En cuanto a Margarita M. F. Planells, para quien la fiscal reconoció la eximente incompleta de alteración psíquica, el tribunal ratifica la condena de un año y diez meses de prisión, que no tendrá que cumplir.
Según los hechos que el tribunal considera probados principalmente por el reconocimiento que hicieron los acusados, a principios de los años noventa Pierre vivió con José, Margarita y sus cinco hijos, y para satisfacer sus apetencias abusó sexualmente del hijo mayor, de 9 años, y de las dos chicas, de 7 y 6.
En 1992, cuando el padre se enteró de lo que ocurría, echó de casa a su amigo. Sin embargo, once años después, José simuló querer curar a su hija mayor por lo que le hizo Pierre y abusó sexualmente de ella, que no se opuso porque su progenitor la había sometido. Además, abusó y agredió al resto de sus hijas, actos en los que en ocasiones participaba su mujer, quien toleraba lo que sucedía.
Además de las penas de prisión y las indemnizaciones, el tribunal ha retirado a los padres la patria potestad de su hija menor de edad durante cuatro años –tiene 17 años–.