IBIZA | JOAN LLUÍS FERRER
El proyecto Eivissa Centre cobró ayer un nuevo impulso después de que el día anterior los 13 propietarios que aún quedaban sin firmar la expropiación de sus casas del grupo Santa Margarita accedieran al acuerdo ofrecido por el Ayuntamiento y que ya habían suscrito tiempo atrás los otros 76 propietarios. De este modo, los 89 dueños de las antiguas viviendas protegidas de la época franquista ubicadas en la avenida de Isidor Macabich ya han aceptado el cobro de las cantidades ofrecidas o la permuta de sus casas por viviendas nuevas en el edificio de Juan XXIII.
El Ayuntamiento citó anteayer a los 13 propietarios disidentes del acuerdo general con los demás vecinos y todos ellos firmaron las actas de ocupación de sus vivendas, lo que implica la aceptación del dinero de la expropiación o de las viviendas que se les entregan en el nuevo inmuble. Los precios de estas expropiaciones oscilan entre los 83.941 euros pagados al dueño de un piso de 27 metros cuadrados y los 116.420 al propietario de uno que tenía 47 metros cuadrados, lo que implica alrededor de 3.000 euros el metro cuadrado como promedio, «una valoración absolutamente justa», manifestó ayer el primer teniente de alcalde, Santiago Pizarro.
Algunos firmantes ya entregaron anteayer mismo las llaves de sus casas y el resto tiene de plazo hasta el 30 de septiembre para hacerlo. Pizarro afirmó que ahora comenzarán los trámites ante el Registro de la Propiedad para inscribir los inmuebles del grupo Santa Margarita a nombre de la sociedad municipal Itusa, paso previo a su demolición. El Ayuntamiento estima que para final de mes puede haberse producido ya el trámite registral y la correspondiente concesión de licencia de derribo, con lo que quedará el camino expedito para la demolición de los edificios y la puesta en venta de los solares que ocupan para la construcción de nuevos pisos, tal y como prevé el proyecto Eivissa Centre.
El portavoz municipal matizó que el acuerdo alcanzado no cierra la posibilidad de que, «si no están de acuerdo con la valoración económica que se ha hecho de sus viviendas, puedan recurir ante el Jurado Provincial de Expropiación, que será el que acabe determinando el valor económico de las casas en caso de reclamación». En ese supuesto, el dinero ya ingresado quedaría depositado en una cuenta oficial a la espera de la resolución definitiva del caso.
«Demolición cuanto antes»
Santiago Pizarro recalcó que la intención del Ayuntamiento es poder derribar «cuanto antes» los dos grupos de viviendas Santa Margarita –a ambos lados de la avenida– «para evitar riesgos y peligros innecesarios», dado que «se encuentran en muy mal estado y desde el momento en que queden vacíos es evidente que su situación empeorará muy rápidamente».
Mientras tanto, continúa pendiente de aprobación el proyecto de reforma del antiguo colegio Sa Graduada para su transformación en la nueva sede de los juzgados de Ibiza.
De momento, las únicas infraestructuras contempladas en el proyecto Eivissa Centre que se han ejecutado son el edificio de viviendas situado junto a Juan XXIII y el nuevo colegio Sa Graduada.