IBIZA | J. LL. FERRER
El incendio que ha devastado Benirràs y un largo tramo de costa hasta Cala Xarraca impedirá cualquier tentación recalificadora del suelo, ya que la vigente Ley de Montes prohíbe categóricamente que los suelos forestales que han resultado quemados en un incendio cambien su calificación urbanística en un periodo de, al menos, 30 años. El objetivo de esta medida es, precisamente, disuadir a los posibles pirómanos que actúen movidos por ansias de aprovechamiento urbanístico.
El artículo 50 de la vigente Ley de Montes establece que «queda prohibido el cambio de uso forestal al menos durante 30 años» en aquellos terrenos incendiados. Sólo se exceptúan aquellos bosques que, habiéndose quemado, tenían en marcha algún instrumento de planeamiento que ya se estuviera tramitando.
Sin embargo, no es este el caso de Benirràs y el resto del área destruida, puesto que en el momento del siniestro no había ningún plan parcial que estuviera en la fase requerida por la citada ley estatal.
El único atisbo de intento urbanizador que ha habido recientemente en Benirràs fue el plan parcial que quedó anulado en 2008 con la ley de medidas urbanísticas urgentes aprobada por el Parlament balear, y que también suprimió algunos otros sectores urbanizables de la isla de Ibiza. Incluso si en un futuro se tratara de resucitar ese plan parcial, tampoco podría prosperar, puesto que gran parte del mismo coincide ahora con suelo forestal quemado.
Esta ley, que data de 2003, incluyó este artículo precisamente ante la evidencia de que muchos incendios forestales que se declaraban en España estaban relacionados con intenciones urbanizadoras en parajes boscosos. Al impedir el desarrollo urbanístico de las zonas afectadas por un incendio, se desactivó uno de los principales motivos que empujaban a estos delincuentes a realizar sus acciones.
La misma normativa prevé también los mecanismos de reforestación y repoblación de los terrenos incendiados. En la actualidad, el Govern balear, que tiene las competencias en Medio Ambiente, está trabajando sobre los ejes generales de un plan de recuperación para devolver los terrenos a su estado natural cuanto antes. Estos trabajos, sin embargo, se verán complicados por el hecho de que otros fuegos habían arrasado gran parte de Benirràs, s´Illa d´en Calders y Xarraca, sin dar tiempo aún a que hubieran crecido pinos adultos.
También se están evaluando los daños ocasionados sobre la biodiversidad y las especies más relevantes de la fauna y flora de estos parajes.