IBIZA | CRISTINA MARÍ
Las elecciones autonómicas y municipales están a la vuelta de la esquina y el movimiento entre bastidores en la política local aumenta. Rosa Díez, única diputada en el Congreso por Unión, Progreso y Democracia (UPyD), considera a su agrupación la alternativa a los dos grandes partidos que protagonizan el bipartidismo político en España. Asegura que no compite con las pequeñas fuerzas y hace hincapié en la necesidad de la aparición de partidos nacionales que devuelvan la estabilidad a materias como educación.La diputada vasca pronunciará hoy a las 19.30 horas en el Ibiza Gran Hotel una conferencia con posibilidad de coloquio bajo el nombre ´Política y Democracia´, donde explicará el nacimiento del partido que lidera.
—¿Está al corriente de la actualidad pitiusa?
—Más o menos sí.
—Los descuentos para residentes en el transporte aéreo peligran. ¿Se atreverá Fomento a hacer esa reducción?
—Es una nueva ocurrencia del Gobierno, una muestra de falta de profesionalidad y de criterio. Cada día y cada ministro dice una cosa sobre unas cuentas que tienen grandes agujeros. Están pensando en cómo cerrar los Presupuestos [Generales del Estado] y se les ha ocurrido decir que se puede tirar de ahí. Generan incertidumbre entre los ciudadanos y entre los operadores económicos. Es una irresponsabilidad que si no estuviera dicha por un ministro [José Blanco] que además es portavoz y al que todo el mundo atribuye que es de los que más mandan en el Gobierno, sería una gansada. Dicha por él es una demostración de hasta qué punto debemos estar preocupados por este Gobierno y por esta forma de hacer gobierno.
—El Govern dice que de ser así se opondrá totalmente…
—Tengo que ver lo que haría el Govern balear, es decir el PSOE, porque si sale adelante se tendría que votar en las Cortes. El problema de España es que no hay partidos nacionales y en el Parlamento hacen una cosa distinta de la que dicen que se hará en las Comunidades. Es uno de los graves problemas que tiene nuestro país y que nos llevó a crear UPyD. No hay partidos nacionales que defiendan la misma posición en las Comunidades, ya estén en el Gobierno, en la oposición o en el Congreso.
—¿Qué opina de que cargos públicos imputados en casos de corrupción continúen en sus puestos o vuelvan a entrar en las listas electorales?
—Los imputados tendrían que estar todos fuera de las instituciones y de los partidos políticos. No soy nadie para dar consejos pero sí puedo decir lo que hay en nuestros estatutos: cualquier persona que sea imputada ante los tribunales y tenga cargo público saldrá inmediatamente de la institución y, si es afiliada será dada de baja cautelarmente, porque el proceso sigue. Cuando se pervierte la política se pervierten también las instituciones y eso termina empobreciendo la democracia.
—El presidente del Consell de Ibiza, Xico Tarrés, está imputado en un caso de corrupción. ¿Debe dimitir?
—Por supuesto. Me parece escandaloso, y si no su partido debería exigirle que dimitiera y expulsarle, pero esto en Ibiza, en Mallorca y en toda España. No es que sea un ejemplo único lo que pasa en Balears pero es un ejemplo de lo que no debe pasar.
—Contra el bipartidismo político van apareciendo nuevas fuerzas. Ibiza pel Canvi surgió como alternativa en las últimas elecciones y se está forjando un partido que se declara de centro. ¿Cómo valora la competencia?
—No valoro ninguno de estos grupos, a los que tengo todo el respeto. Competimos con el PSOE y el PP. Somos un partido nacional que tiene una posición común a toda España y que hemos nacido porque creemos que hace falta un partido que tomara de la solapa a los otros dos partidos [PSOE y PP] que no se comportan como partidos nacionales. El problema de España, de Balears o de otros sitios no son los nacionalistas. Nacionalistas ha habido siempre y tiene una posición desde la que defienden intereses localistas. Cambiar la ley electoral, la justicia, que la educación vuelva a ser una competencia del Estado o regenerar la democracia, es tarea de los partidos nacionales.
—Propone centralizar algunas copetencias que ahora corresponden a las comunidades, pero desde aquí se reclaman algunas como las de Turismo y Justicia, ¿No es viable el traspaso?
—Turismo es una competencia de las que se negocian en todos los estatutos. Desde nuestro punto de vista España necesita que nos sentemos y hablemos del urbanismo, por ejemplo. Es una reflexión que hay que hacer con carácter general. En cuanto a Justicia, no puede haber 17 justicias. Bastantes problemas tenemos con el Consejo General del Poder Judicial, cuyos magistrados están nombrados por los partidos políticos. Multiplicar eso por 17 es garantizar que no haya una justicia independiente.
—En Baleares hay una progresiva obligatoriedad del catalán en las instituciones. ¿Es nacionalismo o necesidad?
—Cuando a un ciudadano español que vive en Balears le niegan el derecho de relacionarse con la Administración o a educar a sus hijos en cualquiera de las dos lenguas oficiales le están negando un derecho fundamental. Se está produciendo en Balears y en Catalunya, y no es que se imponga el catalán y se persiga el castellano. No es culpa de los nacionalistas, porque si no hubiera dos partidos nacionales cómplices esto no hubiera ocurrido.
—El PNV será decisivo para el futuro del Gobierno. ¿Es el momento adecuado para adelantar elecciones?
—El PNV ya hizo que se modificaran dos leyes orgánicas en 2009 porque es lo que pidieron a cambio de apoyar los Presupuestos. Creo que sus reivindicaciones tendrán que ver con políticas relacionadas con competencias que no les tocan. La política de Zapatero ha fracasado de manera rotunda y hace tiempo que debería habernos dado la oportunidad de elegir.