IBIZA | RAÚL SÁNCHEZ
La Guardia Civil busca en la isla a los ladrones, probablemente dos hombres, que robaron un coche de lujo el jueves por la tarde en es Cubells y al que posteriormente prendieron fuego antes de huir en la calle Cervero, en Can Raspalls, detrás de la rotonda del Tapa-Tapa de Sant Jordi. El propietario del vehículo ha denunciado el robo. Además, según el afectado, también le sustrajeron varias joyas, cuyo valor no ha trascendido. El informe de los bomberos confirma que los ocupantes del vehículo robado, un Audi R8 que tiene un precio de 127.410 euros, según la página oficial de la marca (www.audi.es), prendieron fuego al coche antes de escapar.
Un vecino de es Cubells observó cómo dos individuos, que llevaban puestos guantes blancos, robaban un Audi R8 de color blanco. Uno de los supuestos ladrones se puso al volante del coche de lujo y su presunto compinche le siguió en otro vehículo. El vecino llamó al retén de la Policía Local de Sant Josep.
Un agente intentó seguirlos
Un agente, que estaba avisado del robo, estaba patrullando en Can Burgos, en sa Carroca, cuando vio pasar a dos coches a gran velocidad. El policía intentó detener a los supuestos ladrones, pero se tuvo que retirar de la calzada para evitar ser atropellado. Intentó seguirles en moto pero les perdió la pista, según explicó ayer un portavoz de la Policía Local. Al parecer, el coche robado desprendía olor a quemado cuando pasó por sa Carroca, según explicó después este agente.
Los ladrones llegaron con su vehículo hasta la calle Cervero, en Can Raspalls. Aunque en un primer momento se barajó la posibilidad de que el vehículo ardiese de forma accidental los bomberos confirmaron ayer que el fuego pudo ser provocado por los presuntos ladrones, que huyeron a continuación y que todavía no han sido arrestados.
Un vehículo de los bomberos salió del parque a las siete y media de la tarde, después de recibir el aviso. Tres bomberos se encargaron de sofocar las llamas, que destruyeron casi por completo la parte trasera del coche, donde está situado el motor, y afectaron al resto del vehículo, sobre todo a la luna delantera, que quedó destruida.
No hubo heridos y las llamas no alcanzaron a ningún vehículo más, a pesar de que había dos coches aparcados delante. Tampoco se quemó un árbol que estaba muy cerca.
El suceso despertó gran expectación en Can Raspalls y numerosos vecinos se acercaron hasta la calle Cervero para observar el trabajo de los bomberos, que apagaron las llamas y regresaron al parque a las 20.20 horas.
Una grúa trasladó los restos del Audi R8 al depósito municipal de Sant Josep, donde la Policía y la Guardia Civil, que se ha hecho cargo del caso, se encargarán de recoger pruebas para la investigación.