IBIZA | REDACCIÓN
Cala Salada, Cala Saladeta, Cala Gració y Caló des Moro cuentan con nuevas torres de vigilancia adaptadas al pequeño tamaño de estas playas, que se suman a las tres que ya se colocaron en es Pouet y es Regueró en temporadas anteriores. Las torres están diseñadas para que no tengan impacto visual y se adapten al entorno, según informó ayer el Ayuntamiento de Sant Antoni en un comunicado, en el que indica que el Govern ha sido el responsable de su instalación.
Por otra parte, el Ayuntamiento ha incorporado un equipo DESA a cada playa del municipio para incrementar la seguridad. Este equipo consta de un canal de información meteorológica vía web, un anemómetro para controlar los vientos y la temperatura y una embarcación de apoyo para las emergencias que actuará en caso de necesidad en cualquier lugar de la costa del municipio. El sistema de comunicación traslada información instantánea a la web www.platgesdebalears.com, en la que todos los usuarios pueden comprobar en tiempo real el estado de cada playa, según agrega la nota informativa.