IBIZA | N. G. G.
Una mujer acusada de conducir en estado de embriaguez aseguró ayer en el juicio que quien llevaba el coche era una amiga y que ella solo se identificó como propietaria del vehículo.
Los hechos juzgados en la sala de lo Penal número 1 de Ibiza se remontan a las siete de la mañana del pasado día 20. Un testigo declaró que se encontraba por el puerto de Ibiza cuando se cruzó con un vehículo que iba «a toda pastilla» y no pudo evitar colisionar contra él.
Como la conductora, a la que identificó con rotundidad como la acusada, V. S. A., no se detuvo, la persiguió por las calles de la ciudad hasta que, al llegar a la rotonda de ses Figueretes, ella volvió a golpearle y se fue hacia Cas Serres, donde logró que parara.
Cuando llegó la Policía, todos los implicados se encontraban fuera de los coches y, según los agentes, el perjudicado les dijo que V. S. A. era la conductora, por lo que les sometieron a ambos a una prueba de alcoholemia. Ella dio positivo con tasas de 0,95 y 0,96 miligramos por litro de aire espirado. Dos agentes señalaron que antes de conocer el resultado de la prueba ella explicó lo ocurrido como si fuera quien llevaba el coche, mientras que al saber que dio positivo les dijo que conducía una amiga.
Entonces, la informaron de que iba a ser detenida y al meterla en el vehículo policial «se puso agresiva». «Empezó a dar manotazos y patadas y a insultarnos», relató un agente, mientras otro precisó que le rayó las gafas a un compañero. Ya en comisaría, V. S. A. supuestamente se resistió, por lo que la redujeron y la engrilletaron.
La mujer, sin embargo, mantuvo en todo momento que ella no conducía y que le extrañó que le hicieran la prueba de alcoholemia a ella y no a quien llevaba el coche. Negó haber dado patadas o puñetazos a los agentes, así como haberles dicho «chulos» o «cabrones». «Solo les dije que no tenían derecho [a llevarla a la comisaría]», comentó.
El fiscal pidió para ella un año y seis meses de prisión por atentado; 33 días de trabajos comunitarios, la retirada del carné durante un año y medio y una multa de 3.240 euros por un delito contra la seguridad vial; dos multas de 360 euros por sendas faltas de ofensas y lesiones.