IBIZA | N. G. G.
Un hombre y una mujer que viven separados pero continúan casados fueron juzgados ayer por agredirse en el transcurso de una pelea. La mujer aseguró que su marido la empujó con fuerza para sacarla de casa y que la amenazó de muerte, mientras que él negó la agresión, señaló que solo la cogió del brazo para echarla de casa y se produjo un forcejeo entre ellos.
Los hechos ocurrieron el 18 de julio en la vivienda donde vive el hombre, E. P. A., con sus hijos. La mujer, C. E. T., que reside en un apartamento contiguo, accedió al domicilio en busca de un bote de laca que al parecer uno de sus hijos le había cogido y no le había devuelto.
«Mi madre vino chillando, yo le tiré la laca al suelo y entonces llegó mi padre, la cogió del brazo y la llevó hacia la puerta. Allí forcejearon», explicó el hijo, quien, como sus hermanos, negó que su padre empujara a su madre, le lanzara algún puñetazo o la amenazara de muerte. «Él le dijo que era una borde y una sinvergüenza, y ella que era un borracho», recordó el hijo.
El fiscal pidió seis meses de prisión para el hombre por un delito de malos tratos, mientras que la acusación particular elevó la pena a diez meses. Por su parte, la defensa de E. P. A. pidió la absolución de su cliente y que C. E. T. fuera condenada por una falta de lesiones –el hombre tenía arañazos supuestamente del forcejeo– y otra de insultos.
El fiscal pidió a los acusados que recapacitaran sobre su relación y pusiera fin a una situación que les perjudicaba a ellos y a sus hijos, quienes llegaron a decir que no hacían mucho caso a sus discusiones porque ya estaban «acostumbrados».