IBIZA | EVA DÍAZ
La figura de una mano abierta de gran tamaño de color blanco se puede observar desde ayer en la rotonda que une las avenidas 8 d´Agost y el paseo Juan Carlos I. Esta escultura forma parte de un conjunto ideado para rendir homenaje al ca eivissenc (raza autóctona de Ibiza), según informó ayer un portavoz del Consell, institución que se encarga de la realización y el montaje del proyecto.
Las obras, que empezaron a principios de este mes, cuando se retiraron las palmeras y la vegetación que adornaba la rotonda y se levantó una base de ladrillo y hormigón, no finalizarán hasta dentro de unos días, ya que se prevé que sobre la superficie de la mano gigante se instalen figuras de podencos ibicencos, según informó el portavoz del Consell, aunque no pudo concretar de cuántas figuras constará ni los detalles de la obra.
La realización y el montaje de la escultura ha tenido un coste de 60.000 euros. Sin embargo, «el expediente de ejecución de esta obra se licitó en 2008, por lo que es un proyecto que hace tiempo que ya está pagado», puntualizó el portavoz.
La idea de levantar esta escultura surgió de una propuesta que presentó la Associació de Criadors des Ca Eivissenc al Consell al principio de la legislatura. «El Consell se comprometió a realizar un reconocimiento a lo que significa este animal en la cultura y la sociedad ibicenca. Por este motivo, se pensó en la posibilidad de instalarlo en un lugar con mucho tránsito, como la rotonda que sirve de conexión del primer cinturón de ronda de Vila», apuntó el mismo empleado de la institución insular.