IBIZA | LAURA FERRER ARAMBARRI
La «austeridad» y la optimización máxima de recursos marcarán la política de los próximos años, según avanzó ayer el presidente del Govern, Francesc Antich, en el marco de la conferencia ´Qui som, com hi hem arribat i cap a on anem´ que pronunció en el Club Diario de Ibiza acompañado por el presidente del Consell de Ibiza, Xico Tarrés. Antich aseguró que «algunas políticas han de desaparecer para primar las más importantes que son educación, sanidad, bienestar social y economía productiva». La austeridad también se notará en la eliminación de conselleries «para evitar la duplicidad de funciones con los consells, que cada vez contarán con más transferencias de competencias». «Quizás habrá que convertir alguna conselleria en una dirección general dentro de otra», avanzó. «Creo en el sector público, pero no grande y débil como sucede ahora», remarcó.
Abogó por «reforzar al máximo el papel de la política con proyectos consensuados» y lamentó que se extienda la impresión de que todos los políticos son iguales «porque quien cree en la política sabe que se puede trabajar con seriedad y rigor». Antich fue más allá al afirmar que «o hay política para solucionar estos problemas o no se arreglarán nunca, eso debe quedar claro». En este sentido, se pronunció también sobre las consecuencias de la corrupción y aseguró que se va a tener especial vigilancia con las empresas públicas, «que se reducirán de 169 a 80», y «que trabajarán con la mayor transparencia posible en la gestión del dinero». La participación directa de empresarios y sindicatos en la toma de decisiones favorecerá que las cuentas estén claras. «Donde hay más ojos hay más transparencia», dijo.
El presidente, en un tono distendido pero firme, imploró a los empresarios «que inviertan en infraestructuras hoteleras» ya que es «el único modo de desestacionalizar junto con las inversiones públicas en zonas maduras y en promoción». Admitió que la temporada se ha ido acortando con el tiempo.
Construcción
Antich recordó de que «el incremento de la población al calor de la construcción especulativa que promocionó el gobierno del PP» ha traído «problemas sociales a la isla» como el paro o la saturación de las infraesctructuras educativas, «que ha provocado el uso de aulas prefabricadas para absorber a toda esta población». «La especulación urbanística y el modelo de construcción llevado a cabo en la anterior legislatura ha dañado al destino, tanto por la parte privada que promovió las segundas residencias que hacen en algunos casos competencia desleal a los hoteleros, como en la pública con la construcción de autopistas que no se integraron en el paisaje de la isla como sí se está haciendo en nuevos proyectos del Consell [en referencia a la carretera de Sant Miquel]».
Precisamente, el presidente balear y su homólogo ibicenco firmaran hoy el convenio de colaboración entre la Comunitat Autònoma y el Consell de Ibiza en materia de carreteras, por un valor de 23,5 millones de euros que se aportarán en ocho años.
Antich concluyó su intervención asegurando que hay cinco grandes ejes en los que trabajar a largo plazo: la educación y la formación, «para mejorar la productividad de las islas que ha bajado seis puntos en ocho años»; la sostenibilidad, «que se ha convertido en una prioridad para los turoperadores y las empresas aunque al principio muchos decían que era cosa de cuatro peluts»; el sector servicios, «ya que es el que más diversifica las actividades productivas»; la construcción, «enfocada hacia la rehabilitación y reconversión de zonas maduras» y un plan de infraesctructuras básicas importantes «como el hospital de Ibiza».