IBIZA | RAÚL SÁNCHEZ
El hombre que atropelló el domingo de madrugada a una turista británica en la avenida del Doctor Fleming de Sant Antoni, que falleció, pagó ayer a última hora de la mañana la fianza de 12.000 euros decretada por el juez Santiago Pinsach y eludió el ingreso en prisión. A. G. G., natural de Sant Antoni y de 24 años, que trabaja como repartidor, ha pasado dos noches durmiendo en el calabozo pero hoy podrá regresar a casa de sus padres.
La fiscal solicitó la imposición de una fianza puesto que el detenido tiene domicilio conocido, trabajo y residencia en Sant Antoni, por lo que la representante del Ministerio Público y el juez consideraron que no existe riesgo de fuga hasta que se celebre el juicio.
La turista, una chica de 21 años, cruzaba la avenida sobre las tres y veinte de la madrugada del domingo a la altura del bar Orange, por un lugar en el que no hay paso para peatones. La chica iba cogida de la mano de una amiga. El detenido, que reconoció en su declaración en el Juzgado de Instrucción número 4 de Ibiza que esa noche había estado en varios bares y que había fumado un porro y consumido una raya de cocaína, salía con su coche de un aparcamiento de tierra.
«Intenté esquivarla pero la arrollé», comentó al juez, que decretó su ingreso en prisión por dos delitos, uno de homicidio imprudente por conducir bajo los efectos del alcohol y otro por omisión del deber de socorro, puesto que huyó y se fue a casa de sus padres. La chica falleció en el acto. La Policía Local detuvo poco después a A. G. G. y le sometió a un control de alcoholemia, en el que dio positivo, y a un test de drogas, que indicó que había consumido cannabis, cocaína y metanfetaminas.
La embajada británica no ha querido facilitar la identidad de la fallecida, puesto que es la política habitual del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido. La chica estaba alojada en un hotel de la bahía de Portmany con un grupo de amigas. La familia se va a desplazar a Ibiza para repatriar el cadáver.
40 agentes de Tráfico
Esta turista es la segunda fallecida en las carreteras de la isla en los últimos días y la séptima en lo que va de año. Pese a estos datos, la Guardia Civil de Tráfico no va a adoptar medidas excepcionales puesto que tiene la plantilla al completo funcionanado este verano en Ibiza y Formentera, con más de 40 agentes entre motos y coches patrulla. «Estas dos muertes han sido algo extraordinario, la plantilla está al completo, hay siete agentes más que en invierno y dos coches patrulla circulando por las carreteras de las Pitiusas continuamente», explicó un subteniente del Subsector provincial de Tráfico en Balears. Ibiza cuenta con un destacamento de Tráfico que depende de este subsector.