IBIZA | J. M. L. R.
La Associació de Criadors des ca Eivisenc d´Eivissa i Formentera criticó ayer la política de subvenciones del Govern Balear a las razas autóctonas de las Pitiüses, de la que dicen que están siendo marginados. El Ejecutivo balear destinó 150.000 euros en 2009 a las razas ibicencas, cantidad a la que este año ha sumado 205.000 euros. De todo ese dinero, los criadores del podenco aseguran que sólo han recibido 3.000 euros de ayuda procedentes de las arcas autonómicas desde que hace cinco años se aprobó llevar la sede oficial de esta raza a Ibiza. Para optar a esos 3.000 euros, los criadores critican que «fue preciso presentar hasta cuatro veces la petición de subvenciones, ya que las tres primeras se perdieron inexplicablemente».
A su juicio, las autoridades «desprecian» al podenco. Con la calculadora en la mano, no entienden que a una raza con más de 6.000 años de antigüedad se la subvencione con 3.000 euros mientras a las cuatro restantes razas autóctonas pitiusas se les da 355.000 euros: «El ca eivissenc fue autóctono en la isla miles de años antes de que cualquier otra pudiera ser denominada, ni por asomo, gallina, oveja o conejo ibicencos», sostienen los criadores, que quieren ayudas equivalentes «al menos» a las aprobadas este año para el resto de razas. También exigen a los políticos del Consell «que se pongan las pilas y dejen de permanecer de brazos cruzados a las órdenes de Mallorca».