IBIZA | EUGENIO RODRÍGUEZ
El presidente de la Autoridad Portuaria en Balears, Francesc Triay, informó ayer de que ha comunicado a la Unesco el inicio de las obras de ampliación del puerto de Vila en es Botafoc y que ahora hará lo mismo con los resultados de la prospección arqueológica previa efectuada en la zona de dragado que descarta la existencia de algún yacimiento arqueológico o pecio de relevancia. Triay recordó que la posible afectación de las obras sobre restos arqueológicos es una de las cuestiones que «más preocupaba» a los miembros de la misión evaluadora de la Unesco que en octubre inspeccionaron el proyecto y la zona donde se desarrollarán las nuevas instalaciones portuarias.
Triay intervino ayer en el encuentro informativo con los medios de comunicación organizado por la Autoridad Portuaria, que culmina hoy con una visita en barco por el puerto. El presidente del organismo que gestiona los puertos del Estado en Balears explicó que, a petición del Consell de Ibiza, se ha efectuado en los últimos dos meses «un nuevo estudio geofísico con más precisión», y con el uso de «nueva tecnología», para buscar posibles yacimientos arqueológicos en la zona de dragado. «Se han hecho seis excavaciones submarinas en los puntos que el Consell seleccionó y el resultado es que no se ha encontrado ningún yacimiento arqueológico: ni pecios ni estructuras», indicó. Ahora se pasará «a la fase siguiente», según Triay, que consistirá en el control por parte de un arqueólogo de la posible aparición de «trozos de cerámica» durante el dragado del fondo.
Sobre el inicio de las obras antes de que la Unesco emita su resolución definitiva en la reunión prevista en julio en Río de Janeiro, Triay insistió en que en el informe de los inspectores de la Unesco «no se hace ninguna recomendación de que no empiecen las obras ni considera que los elementos del Patrimonio de la Humanidad estén en peligro». Destacó que «se han incrementado las medidas protectoras» y que las actuaciones previstas para la ampliación del puerto son «externas al ámbito de protección». Al mismo tiempo, el presidente de la Autoridad Portuaria recordó que la obra de es Botafoc es «muy necesaria» y que, precisamente, en su informe, los inspectores de la Unesco calificaban de «muy meritoria» la decisión de sacar el tráfico y la actividad portuaria del barrio de la Marina, aparte de que el proyecto cuenta «con el consenso político».
No se reduce el tamaño
Triay negó que la reconsideración del tamaño de la plataforma prevista en es Botafoc sea motivo de preocupación de la Unesco, sino más bien, según dijo, que «no se destruyan restos arqueológicos» y «la posible afección del vertido de lodos sobre el área natural protegida». Así, la reducción de dicha plataforma está descartada, ya que su superficie «ya fue modificada [a la baja] durante la evolución del proyecto». Sobre el depósito del material dragado en el fondo marino en un punto situado a una distancia de 23 kilómetros del puerto de Vila y a 17 kilómetros del límite del entorno protegido por la Unesco, el presidente de la Autoridad Portuaria explicó que se puede estar «tranquilo», ya que se encuentra a una profundidad de 300 metros y a 16 kilómetros de la zona de protección de s´Espardell. Se trata del mismo punto donde se vertieron los lodos del dique de es Botafoc. «Se ha comprobado que no se produjo una transformación sensible, ya que los efectos se concentran sobre una zona muy limitada de un centenar de metros», dijo Triay, quien recordó que el estudio de evaluación de impacto ambiental impide que se pueda verter el material bajo condiciones adversas de viento o corrientes.
Además, la Autoridad Portuaria, según las explicaciones de su presidente, instalará «sensores especiales» alejados del punto de vertido pero fuera del ámbito de protección para comprobar si el grado de turbiedad del agua supera los parámetros aceptables y poder «detener de inmediato» los trabajos. De la misma manera, Triay anunció que todos los resultados de los análisis que se practiquen, así como las coordenadas del trayecto de la draga hasta el punto de vertido, se darán a conocer a través de una página web.
No hay alga invasora
Triay recordó que se ha efectuado una cartografía bentónica del fondo de la zona de dragado en la cual no se ha detectado la presencia de Caulerpa racemosa, el alga invasora. En todo caso, Triay dijo que si aparece «alguna suelta» se eliminará.