El presidente del Consell, Xico Tarrés, desautorizó ayer a su conseller de Política Territorial, Miquel Ramon, quien el día anterior anunció que el nuevo Plan Territorial Insular (PTI) se aprobaría inicialmente en el pleno del próximo día 28. Tarrés salió ayer al paso de estas declaraciones para decir que Miquel Ramon «se ha anticipado» y «quizás se haya precipitado». «Se necesita aún bastante para llegar a este punto», agregó.
El presidente de la institución insular señaló que «en una situación de crisis como la actual, es necesario más que nunca consolidar un modelo de futuro y este modelo ha de tener la confianza mayoritaria de la gente de la isla».
El Consell de Ibiza «quiere ofrecer a ayuntamientos, colectivos ciudadanos y agentes socioeconómicos un gran pacto por el territorio con dos objetivos: proteger los espacios naturales más emblemáticos de la isla, para dejarlo resuelto para siempre y, por otra parte, resolver la inseguridad jurídica actual para satisfacer las demandas de los municipios», explicó.
Para lograr ambos objetivos, «el Consell promueve una modificación del PTI y una reforma legislativa [en el Parlament] de temas territoriales».
Ambas acciones se harán buscando el acuerdo con los alcaldes, tanto los progresistas como los del PP. Tarrés anticipó que podría no haber muchos problemas con estos últimos. «Estoy convencido, por lo que he hablado con los alcaldes, de que no hay demasiadas pegas por en medio», afirmó.
Las medidas que impulsa el equipo de gobierno «han de orientarse a una preservación de los espacios naturales y esto se ha de acompañar de soluciones a problemas históricos que en otras etapas no se resolvieron», dijo en alusión a cuestiones como «los suelos urbanizables [que fueron suprimidos por sentencia judicial] o los núcleos rurales».
En todo caso, el presidente del Consell subrayó su deseo de «evitar desequilibrios en el territorio y entre las personas».
Pese a su voluntad de pactar el nuevo PTI y las reformas legislativas en el Parlament con los empresarios, confirmó que estas reuniones todavía no han empezado.
«No llevaremos a aprobación inicial una propuesta de modificación del PTI hasta que no se asegure que se da respuesta a esos dos grandes objetivos y que existe el máximo apoyo ciudadano», recalcó el presidente.
Por otra parte, después de restar importancia a la «anticipación» de Miquel Ramon –«no pasa nada», aseguró– Xico Tarrés expresó su deseo de dejar «zanjada» en esta legislatura el permanente debate territorial que afecta a Ibiza desde hace décadas. «Los temas de territorio ya han puesto y quitado demasiados gobiernos», afirmó. Por ello, consideró necesario llegar a una acuerdo estable entre las principales formaciones políticas de la isla y los principales agentes sociales.
Las declaraciones hechas anteayer por Miquel Ramon y la respuesta dada ayer por Xico Tarrés ponen de manifiesto la existencia de tensiones y abiertas diferencias en el equipo de gobierno. Mientras los integrantes de Eivissa pel Canvi –entre ellos Miquel Ramon– son partidarios de una rápida aprobación del PTI y, de hecho, estaba previsto darle su visto bueno en los órganos correspondientes del Consell esta misma semana, los consellers del PSOE son partidarios de una vía más lenta, pero que cuente con más apoyos.
Las sospechas expresadas por ExC de que el PSOE podría dar al traste con muchas de las medidas proteccionistas que los propios socialistas defendieron desde la oposición, fueron negadas ayer por Tarrés, quien aseguró que las reformas legales que se tramitan en el Parlament «no irán en contra de lo que pone el nuevo PTI».
También matizó Tarrés que «no es cierto que todas las ANEI vayan a ser inedificables», pues al parecer habrá algunas partes que admitirían algún aprovechamiento urbanístico.