PALMA | MANSO/MESTRE/PALAU
Matas, funcionario de Hacienda en excedencia, no tuvo rubor en admitir el manejo de dinero negro y, de este modo, negar que percibió dádivas de empresas contratadas por su Govern. Según su versión, los 400.000 euros procedían de una bolsa familiar común, que engordaron con las siguientes fuentes: sus sueldos de ministro y president; los ingresos de su mujer Maite Areal por los trabajos en el hotel Valparaíso y en la asesoría Martorell Asociados; los alquileres de su madre; y el arrendamiento de un local de la calle Sant Miquel al dueño de una zapatería. Este local generó unas rentas generosas a Jaume Matas. Por un lado, obtuvo 100.000 del traspaso del negocio, y en la actualidad, el comerciante de calzado le abona 3.000 euros al mes, de los cuales, mil son en negro. Para tratar de dar más consistencia a su exposición, esgrimió un contrato privado firmado por el zapatero donde éste accede a recompensarle con los 1.000 euros bajo cuerda. El juez tiene previsto llamar a declarar a este comerciante en breve. Matas sacó de su cartera una lista elaborada por él mismo de los costes de la rehabilitación del palacete y la procedencia del dinero. Su mujer Maite Areal se encargaba de retribuir «en metálico» a los proveedores de la vivienda, dijo.
Asimismo, se comprometió ante el juez a presentar un informe económico suscrito por un perito en el que justificará unos ingresos de 1,9 millones en los últimos años. Precisamente, las llamadas telefónicas intervenidas al ex president mencionan esta maniobra. «Yo estaba pensando en el tema del informe económico este, vigílalo mañana porque este tema nos ha fallado un poco o un mucho [...] Es el tema rey», le insiste su abogado, Rafael Perera, en una de las conversaciones.
Por otra parte, el ex jefe del Ejecutivo balear negó que el doctor y comunicador Bartomeu Beltrán fuera su testaferro a la hora de adquirir obras de arte. De los tres cuadros que recibió de Beltrán, Matas adujo que uno lo compró y los otros dos fueron objeto de una permuta.
Durante su declaración, Matas admitió que recomendó firmar el convenio suscrito por el Govern en 2005 con el Instituto Nóos, que supuso un gasto de 1,2 millones de euros y que de acuerdo a las investigaciones no ha sido acreditado. Esta entidad dedicada al patrocinio y mecenazgo estaba entonces presidida por el Duque de Palma, Iñaki Urdangarín. «Recomendé el convenio y lo volvería a hacer», recalcó el político.
Matas ensalzó ayer al periodista de El Mundo Antonio Alemany, autor de sus discursos en la pasada legislatura y que también ha sido imputado en una pieza separada, y admitió al juez haber ordenado su contratación, si bien se desmarcó del procedimiento seguido para la misma y responsabilizó de las posibles irregularidades a sus subordinados. La Fiscalía cree que Alemany –que cobró unos 192.000 euros por esta labor– fue contratado ´a dedo´ ilegalmente, disimulándose a través de una subcontratación de la empresa de publicidad Nimbus, que hizo la campaña electoral del PP.