IBIZA | MARTA TORRES
Borja Aguiló entra por la puerta del restaurante gritando «¡Buenas noches!» y ya está todo perdido. Las primeras risas se encadenarán con carcajadas y gritos durante cerca de dos horas. Cuatro escritores vestidos de negro haciéndole la competencia a Paramount Comedy. El editor Fabio de la Flor plantea un futuro apocalíptico dominado por el Anticristo, Amaia Montero, descubierta al poner un disco suyo al revés y descubrir que «¡Se escucha a Laura Pausini!». Ben Clark, que juega en casa y se ha dejado en la maleta sus poemas abiertos en canal, recuerda de manera dolorosa (para las mandíbulas de los que le escuchan entre cañas) las galas juveniles de los domingos de Pachá —«no había suficiente cantidad de Malibú con piña»— y la ocasión en que se presentó a Mister Pachá «con alma de poeta y cuerpo de langostino».
La aventura se interrumpe (el monólogo ´Pachá´ concluirá minutos más tarde con ´Pachá. El regreso´) para que Víctor Balcells Matas, a pelo, sin micrófono, enseñe a los asistentes, con lágrimas en los ojos, cómo conquistar a una mujer en una librería. Una lucha entre un volumen de Pascoli y un bestseller que termina en fracaso para el escritor, que cede el escenario a la guitarra del pelirrojo Aguiló para la primera de sus intervenciones como cantautor: un tema que cuenta la dura historia de un chico que se saca el carnet de las juventudes del PP y debe comenzar a peinarse con gomina. Un drama que corean Balcells, Clark y De la Flor, como harán más tarde con una canción dedicada a una encefalopatía espongiforme que es enorme y al último hit del cantautor, ´Frenadol y Polanski´, una reivindicación del constipado de sofá y mantita.
La presentación de los próximos lanzamientos de la editorial Delirio que hace De la Flor hacen lamentar a los asistentes que a las once de la noche las librerías estén cerradas y no puedan salir corriendo a reservar los títulos: un manual de fotografía para imágenes típicas de viaje, como el amigo sujetando la Torre de Pisa, y un libro de autoayuda que resuelve cuestiones como «¿Si se te abre un chakra, suena chakra?», entre otras «primicias primiciosas» que adelanta en el espectáculo, incluido en las jornadas literarias Eivissa, Puerto Mediterráneo del Libro.
Balcells Matas descubre con el ´Poema alcohólico´ expresiones que los asistentes tardarán en olvidar (si la resaca permite que las recuerden a la mañana siguiente): «dar el coñaczo», «estarse tequila», «tratar beer», «a lo zumo» o «estar cachaça». Que se prepare la RAE si llega a académico alguno de los cuatro Enemigos de Jardín, que concluyen su actuación con algunas «grandes verdades» de la historia, como que Charles Chaplin quedó tercero en un concurso de imitadores de Charlot, que la palabra testificar viene de testículo o que hay un instituto que decide el color y el tono exacto que estará de moda el próximo año. Ni una mente vacía.