IBIZA | MARTA TORRES
Un ojo azul y desconocido que se acerca desde el extremo de una sala fue la primera imagen que evocó la lectura de poemas que protagonizó ayer por la tarde en Es Polvorí Olvido García Valdés. La escritora, Premio Nacional de Poesía en 2007 por el libro, ´Y todos estábamos vivos´, explicó que se trata de un poema hasta hace poco inédito, únicamente publicado en una recopilación de los versos que escribió entre 1982 y 2008, pero que formará parte del libro en el que en estos momentos se encuentra trabajando y que verá la luz en breve.
Recién llegada del avión, todavía con el peso de las maletas en las manos, García Valdés no se detuvo en preámbulos. «Voy a empezar directamente a leer poemas», comentó al público, unas cuarenta personas, que se concentraban en la sala de Dalt Vila para el penúltimo acto de la segunda jornada del encuentro literario Eivissa, Puerto Mediterráneo del Libro, que continuará hasta el domingo.
«A veces los días son muy largos. He ido al instituto a las ocho y cuarto, he dado cuatro clases, he ido al aeropuerto, he cogido dos aviones y ahora estoy aquí. Lo que da de sí un día», explicó al justificarse por los minutos de retraso con los que comenzaba su lectura poética, que ponía el fin a una tarde en la que el protagonista absoluto de Es Polvorí fue Juan Carlos Onetti.
Olvido García Valdés leyó poemas «de todos» sus libros en la que confesó que es su primera visita a la isla, según explicó a los asistentes a la lectura después de que Reinhard Huamán Mori presentara brevemente la obra de la poetisa asturiana. «Son poemas que más que hablar o señalar, callan», comentó Huamán, que destacó el cariño que tienen sus lectores por la escritora. «Sus libros tampoco pasan desaparecibidos a la crítica», añadió.
Reinhard Huamán Mori insistió en que la trayectoria «de un poeta no se mide en función de los libros publicados o de las antologías en las que hallan aparecido» sino en cómo ganan esos versos en profundidad y en intensidad.